Personal

  • Acerca de la burocracia y los encuentros de historiadores embrionarios

    Este no será el primer post que escribo sobre las experiencias que he tenido en los encuentros de estudiantes de historia (Congresos, estudiantes y policias - Encuentro, Organización e Historia), esta vez tuve la oportunidad de estar cerca de la “Asamblea Organizadora” puesto que tuvieron su junta en la ciudad donde radico. Lo primero que noté fue que las actividades eran como 80% de turistear y 20% de “asamblear”, esto aunado a mi experiencia anterior (Y la actitud de los delegados) me hacen pensar que la dichosa asamblea esta un poco mas interesada en la parte logística (con un cierto complejo de agencia de viajes) que en la parte académica, esta es una sensación que comparten varios compañeros (y no solo de mi universidad).
    Desdichadamente el balance en esta ocasión debo decir que quede totalmente decepcionado de dichos encuentros, al menos en su parte organizativa. Los dichosos asambleístas me parecieron un tipo de bolcheviques yupies (¿Acaso existen bolcheviques no yupies? Sería una buena pregunta), del tipo de personas que tienen un puesto y se toman mas en serio el puesto en si que la función por la que se creó tal (Como muchos burócratas, diputados, gerentes, policias, etc) ¿Será acaso que la representatividad esté ya tan viciada en nuestros tiempos? He visto pocas asambleas que pueden presumir de democráticas (Como las de la APPO en el 2006 ó las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas). Explicaré mejor las cosas.
    Una de los puntos a discutir (al parecer el que más tardó y/o el más polémico) fue algo acerca de vetar a una delegación por “insultar” (o no se si de plano usen el eufemismo “agredir”) a Krauze. Si, leyeron bien, en lugar de darles algún tipo de reconocimiento (o ya en plan “institucional” ignorar el hecho) ¡los vetaron!. Eso fue algo extremadamente absurdo, ¿Que esperarían si invitaran a un encuentro de estudiantes de comunicación a Javier Alatorre o a Pedro Ferriz de Con? ¿Y si invitaran a un encuentro nacional de estudiantes de leyes al “jefe” diego? No serían precisamente bien recibidos, aunque claramente en todo grupo de estudiantes existen gente de la élite o simplemente alineada (por no usar una palabra mas fuerte) que los recibiría con los brazos abiertos, apelando a la “civilidad” y al “respeto” aún cuando estos personajes no respetan al pueblo, a la ciencia, al honor. A los “intelectuales” orgánicos no se les puede respetar, ya vendieron su dignidad al peor postor : al poder. ¿Será acaso que la Asamblea Organizadora de los encuentros este llena de intelectuales orgánicos en plena formación?
    Otro punto es su devoción burocrática, resulta que la ponencia que envié (la cual esta publicada antes de este post) fue rechazada básicamente por no haberla mandado con mi “delegada”, por mandarla directo al correo del encuentro. Y esta es la explicación donde mejor quedan parados, porqué si tomo literal lo que me pusieron en el “dictamen” entonces entramos en otros aspectos de mayor alcance, empezando en que entre los dictámenes que dieron para la UV había otro con prácticamente las mismas observaciones que al mio con la excepción de que ese fue aceptado y el mio no. Pienso que tuvo que ver más el rechazo por faltar a las normas burocráticas (disfrazado de “dictamen”) por varias charlas que tuve con los delegados donde pusieron énfasis en ello, como mi ex delegada “regañándome” (Y por los comentarios que me han dado se ve que le excita regañar...) por haber preguntado algo a los delegados de puebla sobre el rechazo de mi ponencia en lugar de decírselo a ella pero casualmente comenzó su “regaño” hablándome sobre lo mal que fue no habérselo mandado la ponencia a ella primero. ¿Si la ponencia no fue rechazada por eso porque comenzó su “regaño” de esa manera? Hay maneras de ver la verdad, ¿O acaso no han entendido las lecciones de La Escuela de los Annales?

    Me agrada mucho la idea de hacer encuentros estudiantiles organizados por los mismos estudiantes, pero me cuesta aceptar que en ellos se de privilegio al turismo y a la burocracia que a lo académico o a la lucha social. Una asamblea mas democrática y menos vertical, donde el diálogo entre iguales, la reflexión social y la parte académica jueguen un papel mas preponderante seria un paso adelante no solo a la carrera sino a la sociedad, la cual no solo es su objeto de estudio sino lo que se busca mejorar. Las ciencias sociales estudian a la sociedad para mejorarla, no para hacer trabajos y llenar puestos de trabajo.
    Por lo pronto decidí no asistir a encuentros donde no tenga ponencia aceptada, las cuales serán siempre con referencia a temas de interés actual, problemáticas que tenemos que resolver y donde la reflexión es necesaria. La ponencia que envié fue la base para discutir las problemáticas que ha causado el prohibicionismo, comenzando desde su misma aparición, analizando su discurso. Buscaré mejorar el texto y mandarlo a encuentros de Sociología e Historia. Otra posibilidad sería atacar directamente la división disciplinaria y fomentar la creación de un encuentro de estudiantes de ciencias sociales, donde convivirían antropólogos, historiadores, sociólogos. Esto sería un buen proyecto, pero para llevarlo a cabo se necesitarían muchos alumnos interesados en distintas partes de la república, aunque en un principio podría centrarse en 4 o 5 universidades de las mas grandes. En fin, ya con el tiempo se verá.
    Nos deseo suerte.
  • La ponencia rechazada, tal cual

    Las drogas y el nacimiento del prohibicionismo moderno
    Razones Personales

    Las motivaciones personales por las que elegí este tema son de carácter ideológico. Pienso que el hecho de que se prohibiesen las drogas en nuestro país no solo ha sido un causante de grandes conflictos derivados del tráfico ilegal de las sustancias prohibidas (llamado narcotráfico) sino que al mismo tiempo merman la libertad personas de los individuos por el hecho de imponer las normas morales de un solo grupo de personas a todos los demás.
    También me parece peligroso dejar al Estado tener injerencia sobre el cuerpo de sus gobernados. Soy un partidario de la libertad personal además de ser alguien preocupado por el rumbo de las políticas gubernamentales dado que estas afectan directamente sobre mi persona.
    Además de todo me parece interesante la percepci/ón errónea que se ha creado a partir del discurso mediático parcializado acerca de las drogas ilegales al mismo tiempo que tiene otro diferente con las legales. Estoy totalmente en contra de la manipulación del inconsciente social (“manufactura del consenso” dice Chomsky) y tengo interés en tratar de romper estos mitos que se han ido creando.
    Introducción

    Después de una larga historia, paralela a la historia del hombre e incluso de la mano de esta, las llamadas hoy en día “drogas” entran en la modernidad como algo negativo para el naciente modelo de Estado, llegando incluso a ser combatidas con gran histeria destinando una gran cantidad de recursos en una batalla perdida de antemano. Una de las primeras tareas de los novedosos medios masivos de información en la modernidad fue precisamente el moldear la opinión pública en torno a las “drogas” (cuya clasificación cambia con frecuencia en base a intereses y prejuicios morales) para justificar su penalización y luego su persecución.

    ¿Como es que ha sucedido esto? ¿Porqué algo tan natural como lo es la embriaguez y alteración de la conciencia, los cuales han acompañado a la humanidad en el largo transcurso de su historia, han llegado a causar tanto rechazo? ¿Como es que ha sucedido esto? ¿Porqué algo tan natural como lo es la embriaguez y alteración de la conciencia, los cuales han acompañado a la humanidad en el largo transcurso de su historia, han llegado a causar tanto rechazo? Autores como Stuart Walton, Antonio Escohotado, Ricardo Pérez Montfort, Thomas Stephen Szasz, Albert Hoffman, Fernando Savater o incluso Aldous Huxley han escrito y reflexionado al respecto pero sus trabajos (A excepción de algunos en diversos círculos académicos) son muy poco conocidos en nuestro país. Ellos plasman datos e hipótesis acerca de las contradicciones del prohibicionismo y lo marcan como un fenómeno relativamente nuevo en nuestra sociedad. Son los autores que resistieron y combatieron el gran embate mediático.

    Durante el siglo XIX se puede encontrar un cambio de mentalidad respecto al consumo de las drogas con el descubrimiento y aislamiento de las sustancias activas en las drogas (morfina, codeína, cafeína, heroína, mescalina) con lo que la potencia del “viaje” aumento considerablemente así como se facilito el transporte de las sustancias. Si a esto le añadimos el inicio de la revolución industrial nos encontramos con un nuevo tipo de uso en las “drogas” y la “embriaguez”. Hasta antes de estas fechas los “viajes” eran en su mayoría por cuestiones rituales (entre muchas de las sociedades originarias de
    América, por ejemplo) y solo unas pocas eran usadas con fines recreativos (como el vino).

    Hasta antes de la era industrial aunque hubo casos de gobiernos puritanos que quisieron “purificar” a su sociedad decretando la prohibicion de diversas sustancias embriagadoras (entre las primeras prohibiciones se encuentra el alcohol y el tabaco en Europa durante el siglo XVI) esto siempre conllevo a una serie de problemáticas (Como la Rebelión del Wishkey en Pennsylvania) y en realidad nunca llegaron a ser cumplidas cabalmente.

    Escohotado especifica 5 causas principales, aunque no es el primero en escribir y/o investigar acerca de estas si fue el primero en ordenarlas. Cada una de estas es complementaria de la otra y en conjunto podemos tratar de esbozar respuestas a las preguntas.

    1.- Elemento religioso tradicional : El hecho de que cualquier forma de embriaguez han sido vistas como “paraísos artificiales” de los cuales hay que huir puesto que solo conducen a estados de “impureza”. El peso del cristianismo en la historia occidental es ya por todos conocido y su moral entre las clases dirigentes así como la influencia de los sacerdotes en la opinión pública ha sido un factor clave en el prohibicionismo

    2.- Tensiones sociales producto del proceso de proletarización e industrialización : La búsqueda de la máxima eficiencia en los trabajadores así como la pelea de los mismos por los puestos de trabajo, mismas que se exteriorizan en un tipo de racismo. Las clases dirigentes estigmatizaron el consumo de “drogas” por la utilidad que les restaba cuando era usada por los trabajadores de sus fábricas, en estos casos se llegaba incluso al conflicto racial o xenófobo al estereotipar el uso de una sustancia específica con una sector de la población (el opio con los chinos, mariguana entre los mexicanos, cocaína de los afroamericanos).

    3.- Evolución del estamento terapéutico : Cuando la medicina va tomando un mayor carácter científico (en demérito de otros actores de la salud como lo fue la iglesia un tiempo) se van delineando un solo tipo de terapias mientras se empieza a denostar otras, con la entrada de lleno de las ideas del positivismo en diversas ciencias, entre estas las médicas, tuvieron una repercusión dentro de la manera de visualizar toda sustancia que tuviera efectos sobre el organismo humano. Antonio Escohotado nos habla de que “la liberalización de las ideas tuvo como contrapartida una monopolización de las terapias” , como ejemplo tomamos el estudio de Rush en 1785 acerca de las consecuencias del alcohol : “inquiry into the effects of ardent spirits on the human body and mind” donde asociaba con el alcohol con la muerte de 4 mil personas al año.

    4.- Liquidación del “Estado mínimo” : Con la modernidad y el nuevo tipo de Estado Nacional este último comienza a asumir funciones y servicios que antes eran confiados a los civiles (Como las “cuestiones” de los pobres, dementes, huérfanos). Una buena explicación de este fenómeno, en conjunto con el estamento terapéutico, es la obra “La vida de los hombres infames” de Foucault en donde a pesar de que no se habla en específico de las drogas se habla del nacimiento de la “salud pública”.

    5.- Conflicto Chino-Japones : Esta guerra marca un inicio de guerras comerciales donde las sustancias embriagantes son el actor principal, los problemas por la importación y exportación de las sustancias enervantes o psicoactivas. Para eso tenemos 2 casos con un paralelo difícil de pasar por alto, teniendo siempre en cuenta que cada hecho tiene particularidades. El primer caso es el de la “Guerra del Opio" donde tenemos a un país con un consumo enorme de una “droga” (el Opio) y una serie de países mas poderosos que se encargan de surtir a dicho país (Inglaterra, Francia, Holanda) . La guerra comenzó cuando China quiso prohibir el consumo de opio con lo que Inglaterra “afectado” en su comercio inició hostilidades para que China rectificara. El otro caso se invierten un poco los papeles y tenemos a una super potencia mundial como gran consumidor de diversas drogas y una serie de países productores que se encargan de su abasto (América Latina).

    El uso de sustancias embriagantes y/o psicoactivas en el mundo antiguo tuvo diferentes variantes en su uso, aunque también hubo diversas formas de prohibición pero con un matiz diferente al que existía en la modernidad. Como por ejemplo en el Imperio Azteca donde la prohibición fue mas bien una restricción la cual no tenía validez en usos ceremoniales ni en temporadas festivas. Había penas severas para quién rompiera esta ley, con castigos que podían llegar a la muerte, pero su aplicación era poco estricta. Otro ejemplo del tipo de “prohibicionismo antiguo” fue el ejercido durante la etapa colonial de México donde el alcohol pasó por diversas restricciones en base a los intereses de la Corona aunque disfrazadas con tintes morales. Durante esta época fue el pulque la bebida de mayor consumo.

    El cronista de Nueva España Sahagún afirmó que los toltecas y los chichimecas toman desde hace más de 2000 años antes de la conquista y también escribió acerca del consumo de peyote, usado entre los guerreros para luchar sin miedo y durante más tiempo. El peyote y los hongos alucinógenos fueron usados en diversos actos religiosos e incluso han sido encontradas figuras de hongos en tumbas de reyes mayas.

    La condena a la embriaguez y a la alteración de los sentidos forma parte de la moral cristiana y esta ha sido fue una gran influencia en los primeros medios de comunicación que comenzaron a atacar el uso de sustancias que propician la embriaguez y la alteración de los sentidos. A finales del siglo XIX mientras Carl Lumholtz escribía en su libro El México desconocido esto:
    “La planta produce en el sistema humano, cuando se toma, una grande alegría y aplaca toda sensación de hambre y de sed. Desarrolla también la visión colorida.”
    El imparcial publicaba :
    “Si se inaugurara una estadística de las personas que usan y abusan de la morfina, el láudano, el éter y la cocaína; si un médico especialista publicara sus observaciones sorbe el incremento fabuloso de tales manías en las clases altas y medias de la sociedad, hallaríamos que el alcoholismo por una parte y los alcaloides por otra, causan tantos estragos como las epidemias”
    La prensa comenzó una campaña contra las drogas desde una perspectiva moral, con los mismos argumentos esgrimidos por la iglesia católica. Esta campaña se fue intensificando y poco a poco se iba consolidando un rechazo mayoritario de las “drogas”.

    Con la entrada de la modernidad y el Estado Nacional los tentáculos de la administración pública crecieron para abarcar cada vez más funciones entre las que se encuentra el cuidado de la “salud pública”. Dentro de este marco es que comenzará la persecución de las sustancias que alteren la conciencia o provoquen un estado de embriaguez justificando dichas acciones como encaminadas a “mejorar” el modo de vivir de los ciudadanos, aunque el significado de “mejorar” siempre se cambie de acuerdo a los intereses de las clases dirigentes.

    Este cambio de Estado en México se fue dando durante la Revolución Mexicana a principios del siglo XX. En la presidencia de Obregón (segunda década del siglo XX) se prohibió el consumo, transporte y venta de algunas drogas. En esos momentos, aunque ya se empezaba a tener un rechazo cierto rechazo hacia las “drogas”, todavía no se trataba de cumplir cabalmente esta ley. No fue sino hasta la presidencia de Cárdenas cuando se intensificó la persecución hacia estas sustancias.

    El concepto de “Salud pública” se hizo fuerte cunado el mismo Estado comenzó a tener objetivos concretos. La inclusión de la prohibición contra las drogas como aspecto a controlar deviene de una actitud estatal contra el cambio de percepción en la mente de sus ciudadanos, parte como forma de control y parte como “herencia” de la moral cristiana y su gran peso en el Estado Occidental.


    Estados Unidos

    Otro factor de gran peso en el afán persecutorio hacia las drogas en la modernidad es el papel de los Estados Unidos y su campaña mundial contra las mismas. Por la gran influencia del puritanismo en la creación de este país ya desde el siglo XVII se comienzan a prohibir las sustancias “embriagantes” en estados como Connecticut aunque no duraron mucho estas medidas por el poco apoyo de la población. En los primeros intentos de prohibición hubo hasta levantamientos armados como es el caso de la “Rebelión de Wishkey” en Pensylvania.

    La cruzada comenzó a tomar peso a principios del siglo XX y comenzó a tornarse mundial. Los Estados Unidos comenzaron a presionar a los demás países para que siguieran sus pasos y México fue de los primeros países que cumplió con el “acatar” las ordenes de la potencia. Varios autores manejan a la presión estadounidense como una constante en toda política emprendida por México en torno a las drogas durante el siglo XX

    A pesar de las consecuencias nefastas que tuvieron cuando trataron de prohibir el alcohol los Estados Unidos no tuvieron empacho en prohibir el uso de otras drogas como el opio, la mariguana y la cocaína. Aunque en su “cruzada mundial”, donde se manejaban como líder de la misma, no siempre estuvieron las mismas sustancias en la clasificación de “droga”. La heroína por ejemplo, al ser inventada por Bayer, estuvo mucho tiempo en libre circulación e incluso se le vendía en paquete junto con la Aspirina. En 1910 se vendieron 10 mil unidades de esta presentación solamente en New York.

    El factor racial también estuvo presente con trasfondo de la intolerancia hacia algunas sustancias. La vinculación entre mariguana y mexicano, opio y chino o cocaína y negro fue muy fuerte. La competencia entre los trabajadores y la xenofobia surgida contra los trabajadores inmigrantes influyeron en tales percepciones. En México esto se vivió contra los trabajadores chinos y el opio.


    Drogas y Modernidad

    Las drogas, a pesar de haber tenido una gran importancia en diversos aspectos de la cultura durante toda la historia de la humanidad, a principios del siglo XX comenzó a ser una preocupación del Estado y esto causo que la propaganda ejercida en contra de toda sustancia que modifique la percepción o cause embriaguez fuera considerada ilegal. Poco a poco en la mayoría de los países se comenzaron a instrumentar leyes para evitar su consumo. Para finales de los años 50 todas estas legislaciones condenaban igualmente el consumo y el tráfico de drogas.
    El afán de productividad y progreso que trae consigo el establecimiento de los nacionalismos es incompatible con la embriaguez. A pesar de que la opinión pública fue cambiando con la propaganda contra las “drogas” su consumo fue en incremento en todo el orbe, incluso se podría decir que la prohibición lo ha aumentado. Por diversas razones económicas y culturales el café, la nicotina y el alcohol han escapado de la prohibición a pesar de ser (o tal vez por lo mismo) las que mas estragos causan en la “salud pública”.

    En México se logró modificar rápidamente la opinión pública para obtener un rechazo mayoritario contra el consumo de drogas y el Estado ha ido aumentando sus recursos para combatirlo. Un caso emblemático de la persecusión contra las drogas en México es el caso de Salvador Roquet y su encarcelamiento por usar drogas psicoactivas en la terapia con sus pacientes.

    Una de las consecuencias mas nefastas del prohibicionismo ha sido la articulación de grandes organizaciones criminales para su venta clandestina. Estas organizaciones criminales han puesto en jaque a mas de un país y en estos momentos lo esta haciendo con México. A pesar de haber una tendencia mundial de mayor aceptación hacia el consumo de drogas todavía es una prioridad del Estado evitar su venta y han declarado la guerra hacia estas organizaciones nacidas con el narcotráfico (aunque actualmente han diversificado sus actividades)

    A pesar de la prohibición el consumo de drogas todavía ha estado ligado a creaciones artísticas y culturales, como ejemplos podemos observar a los escritores “beats” en Estados Unidos o la obligación de fumar mariguana para poder pitar que tuvo temporalmente el Sindicato de Muralistas Revolucionarios a principios del siglo XX en México.

    México y La Prohibición de las drogas

    Las drogas no siempre han sido un Problema de Estado (entiéndase en cuestiones que afecten o en las que se basen las Políticas de una Nación) en nuestro país, ni eran perseguidas por el mismo. Su uso estaba despenalizado e incluso se encontraban dentro de la cultura misma, aunque ciertamente a veces estaban mal vistas por ciertos sectores de la sociedad, pero aún así no se le tenía como una “amenaza contra la sociedad” sino mas bien como una costumbre indeseable o incluso como una enfermedad susceptible a curarse con facilidad. En ningún momento se ponía en juicio su legitimidad y mucho menor equipararla a un delito común. Por ejemplo, en los albores de este siglo la marihuana no pareció elevarse mas allá de las pulcatas, la soldadesca y el mundo penitenciario, hasta que las aficiones del presidente y general Victoriano Huerta se evidenciaron en diversos corrillos populares.

    En Julio de 1923 Obregón impuso un decreto en el que se prohibía la importación de “las llamadas drogas heroicas, opio y extracto de opio; cocaína, sus sales y derivados; heroína, sus sales y derivados; morfina, sus sales y derivados”. Detrás del decreto parecían existir varias implicaciones como el querer consagrarse con el gobierno de Estados Unidos, que por esos años ampliaba su campaña antinarcótica a través de un intenso control de importaciones y exportaciones. Otra cuestión fueron rumores en la embajada Estadounidense acerca de su persona (de Obregón) los cuales decían que era adicto a la morfina debido a dolores en su brazo amputado. Pero aún con el decreto no hubo gran disposición social para llevarlo a cabo dado que en las boticas, expendios callejeros, hospitales y otras partes seguían circulando estas sustancias.

    En enero de 1925 Plutarco Elías Calles derogó el decreto para sustituirlo por otro en el que establecía que el Departamento de Salubridad Pública sería la institución indicada para dar los permisos de importación de opio, morfina, cocaína y adormideras en sus múltiples formas, quedando “estrictamente prohibida la importación de opio preparado para fumar, de marihuana en cualquiera de sus formas y de heroína, sus sales y derivados”.

    Hasta 1935, con Lázaro Cárdenas, se remedió la problemática que conllevaba la existencia de una policía sanitaria con actividades que debían ser competencia de la PGR, Poco a poco se fueron impulsando políticas mas represivas contra el uso de las drogas que, desde los años 20, se consideraban “ilegales”. Ya desde marzo de 1939 el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, en ese entonces director del Manicomio insistiría en que “los toxicómanos son enfermos y no delincuentes de tal suerte que debe tratárseles con la humanidad aconsejada”. También en ese tiempo decía “El peligro para la sociedad no es el vicioso, sino el traficante que prácticamente está al margen de cualquier peligro porque cuenta con autoridades inmorales que lo toleran y hasta lo convierten en su cómplice”

    Sin embargo, el rechazo generalizado hacia las drogas poco a poco se consolidó. Año con año se incrementará el afán persecutorio que poco a poco fue creando medidas para contra-restarlo entre los traficantes. Esta dinámica ha creado una de las enfermedades sociales contemporáneas mas peligrosas : el narcotráfico y su asociación con el poder político y económico.


    Conclusiones

    La percepción en torno a las drogas es parte del pensamiento en la modernidad y ha sido un factor importante en el control social de los Estados Nacionales. A pesar de este rechazo mayoritario que se ha moldeado en la opinión pública el consumo de drogas no ha disminuido y muy al contrario se ha diversificado.

    Hay toda una serie de motivos por los que el rechazo a las drogas no ha sido reflexionado a conciencia por la mayor parte de la población lo que ha causado una seria de conflictos en el mundo moderno. A pesar de que las drogas y la embriaguez han acompañado al hombre durante toda su historia , llegando incluso varias personas a pensar que ha sido un factor de evolución poniendo a la droga como una de las causas por las que se comenzó la agricultura o incluso llegando a suponer que el consumo de hongos alucinógenos entre los primeros homínidos tuvo un gran peso en la evolución de nuestra mente.

    Se tiene que reflexionar mucho como sociedad acerca de este prohibicionismo y el afán estatal de criminalizar la embriaguez y la alteración de la conciencia como uso recreativo. Al parecer los problemas que ha causado este rechazo institucional han sido mucho mayores que los problemas que se tratan de solucionar con esta lucha frontal contra las drogas.

    El estudio acerca del estatus legal de las drogas en nuestro país es importante en el contexto de la “Guerra contra el narcotráfico” que se esta librando en nuestro país. Se necesita analizar el contexto en que ha surgido, en las bases que se asienta y sobre todo recapacitar acerca de la política de prohibición y sus consecuencias.

    Otro aspecto importante por el cual se deber hacer un estudio de las drogas en nuestro país es referente a las batallas legales que se han dado por la libertad personal, como las libradas contra la penalización del aborto y a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que estos adopten las niños. La relación que existe entre estas problemáticas y las drogas es la injerencia del Estado sobre el cuerpo y la manera de usarlo entre sus gobernados. Es necesario aclarar la relación entre el aumento del crimen organizado y la prohibición del uso de algunas sustancias y así poder tomar decisiones de Estado con respecto esto y así poder rectificar los posibles errores del pasado y poder corregir algunos de los aspectos peligrosos que se han creado a partir de estos.

    El narcotráfico, en su modalidad de crimen organizado, es un fenómeno nuevo derivado de una serie de circunstancias en las que el prohibicionismo de las “drogas” fue el principal detonador (Para entenderlo mejor se puede revisar la situación durante la “Ley Seca” en los Estados Unidos y el auge de capos como Al Capone) y a pesar de una serie de evidencias en contra de dicha reglamentación no se ha cuestionado su validéz.

    Ya durante el siglo XX hubo una serie de “activistas” en favor de la legalización reflexionando acerca de la incoherencia con que se sustenta la prohibición de las “drogas”. Entre estos personajes se encontró Aldous Huxley y Albert Hoffman. Ambos visitaron México (Oaxaca) para su estudio y experimentación con los hongos alucinógenos. Octavio Paz sostuvo en un ensayo de Corriente alterna que a finales de la década de los sesentas, las organizaciones estatales de todo el mundo habían prohibido las drogas más inocuas que existían (o sea, los principios activos de las plantas sagradas de nuestros antepasados), porque temían que los usuarios sufrieran de una especie de contagio espiritual y desencanto político al utilizarlas.

    Hace falta un estudio a conciencia acerca de la vialidad de mantener la prohibición inútil que tenemos en nuestro país así como reflexionar acerca del consumo de las llamadas “drogas” y buscar en nuestra historia las implicaciones culturales y sociales que conllevan. Hace falta acercase sin prejuicios y lograr entender porqué durante tantos siglos en que no estuvieron prohibidas las “drogas” nunca causaron problemas (mas allá de los que tenían en su imaginario los puritanos y conservadores) sino hasta el momento en que fueron prohibidas.

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  • El discurso del prohibicionismo

    “La manera más inteligente de mantener a la gente aplacada y obediente es delimitar el espectro de opinión ´aceptable´ pero permitir un debate abierto dentro de esos límites” Noam Chomsky
    En “El orden del discurso” Foucault examina minuciosamente las implicaciones del discurso y los mecanismos de exclusión con que se sirve el poder para delimitarlo. Tanto de manera “externa” como “interna” (exclusión y control interno). Podemos ver como funcionan estos mecanismos, mezclándose unos con otros, creando una compleja “malla” donde no se escapa nada. Es la forma como nos controlan.
    Dentro de este enfoque “foucauliano “ encuentro necesario revisar uno de los discursos “oficiales” que mayor impacto han tenido en la actualidad. Este discurso ha costado muchas vidas en mi país y nos tiene en serias dificultades, pero es un discurso mundial que tiene muchas implicaciones. Me refiero al discurso acerca del uso personal de las sustancias conocidas como “drogas” o “estupefacientes”, el discurso del prohibicionismo.
    En una sociedad donde se tiene una política de matar (en su mayoría a jóvenes) con el propósito de que no lleguen las “drogas” a los jóvenes (el futuro de nuestra sociedad) y así evitar que caigan en la tentación del “vicio”. El prohibicionismo y su discurso ha sido algo que ha costado mucho poder discutir y sus supuestos se dan por hechos desde hace al menos medio siglo creando leyes y políticas que han propiciado grandes problemáticas en el presente.
    Para poder hacer un pequeño análisis primero habría que definir un par de significados, comenzando por el de “droga” ó “narcótico”. De manera oficial (y popular) este designa a un conjunto de sustancias y productos que causan sensaciones de embriaguez o alteran la percepción de la persona que le consume, sin embargo hay una larga lista de sustancias que generan tales efectos sin que por ello entre en la clasificación de “droga” o “narcótico” a la que se refiere el prohibicionismo. Esto ya llevó a la ONU a declarar a mediados del siglo pasado que era imposible lograr una clasificación “a medida” del prohibicionismo, al menos una respaldada de manera “científica” o “positiva”. Con esto se referían a la incoherencia y unilateralidad con que se pusieron en una misma lista (aunque este dividida) a sustancias tan dispares y al mismo tiempo dejaran otras muchas con características similares fuera. Con esto tenemos que la única constante en la lista para definir “droga” o “narcótico” es simplemente su ilegalidad. Cada una tuvo su propio camino para llegar a formar parte de esta lista, algunas veces por el concepto de “salud pública”, otras veces por considerarla subversiva e incluso por considerarse inmoral. También han sido añadidas por cuestiones económicas y mercantiles. Pero en general una “droga” es “drogas” por su ilegalidad, independientemente del camino que recorrió para llegar a ser prohibida. Con tremenda unilateralidad se llevan a cabo políticas de gran alcance, como podemos ver en el país donde vivo.
    Una vez teniendo claro como es que se llega a clasificar las sustancias a prohibir, examinaremos cual es la causa, según el discurso prohibicionista, para evitar el consumo de las mismas. Aquí nos encontramos con el “vicio” o la “adicción”. Entramos en un lugar mas confuso y lleno de herencias religiosas, modernidad estatal y presupuestos endebles. Entre las razones para considerar “perjudicial” el consumo de las llamadas “drogas” están entrelazadas cuestiones de purificación corporal (herencia del Estado Antiguo donde se buscaba, o al menos era parte de su pretexto para “gobernar”, la salvación de los hombres) y la “salud pública” (donde están los intereses y tentáculos del Estado Moderno), ambos anidados bajo el concepto de “adicción”. La adicción, en su definición “médica” podríamos resumirla como la necesidad corporal (o psicológica, cuando lo corporal no cuadra) de una sustancia, la cual genera una “resistencia” que obliga al “adicto” a tener que consumir cada vez mayor cantidad de dicha sustancia (en el caso de las corporales). En un principio esta característica era la más importante en el discurso del prohibicionismo (por ello las primeras sustancias prohibidas fueron el café, el tabaco y el alcohol). Hay que puntualizar que muchas de las sustancias que aparecen en la lista del prohibicionismo no cumplen con la característica de “adictivas”, esto sin mencionar que hay muchas sustancias adictivas que no se encuentran en la misma. Como “comodín” para las sustancias que n se pueden considerar “adictivas” en un sentido médico, tenemos el “vicio”, la “adicción psicológica”. No puedo pasar por alto el elemento racista que subyace en la misma, en el concepto, donde se busca “proteger” a (o “protegerse de”) las clases inferiores de su “tendencia” al “vicio”. Esto se puede ver más claro en la asociación que se hacía a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, entre los mexicanos y la mariguana, los chinos y el opio, los negros y la coca.
    Es inobjetable el hablar de los supuestos males para la sociedad que trae el consumo de dichas sustancias. Se dan charlas por todas las escuelas y hay campañas publicitarias permanentes para que quede claro. Las políticas del estado se basan en dichos supuestos, aunque no existan pruebas de ningún tipo que lo respalden. Aunque el prohibicionismo moderno tenga poco tiempo de llevarse a cabo dado que todos los prohibicionismos anteriores fueron desbancados por la realidad. Las sustancias embriagadoras y psicoactivas han estado junto a nosotros, a la humanidad, desde sus primeros pasos. El prohibicionismo, donde sea que ha actuado a lo largo de nuestra historia, ha causado grandes conflictos internos, propiciado el aumento de las mafias definidas actualmente en “crimen organizado” y sobre todo ha cortado la libertad personal de los individuos. El hecho de que el estado tenga injerencia en tu cuerpo y en tu mente es algo altamente perjudicial para la libertad, por la que supuestamente luchan nuestros “gobernantes”.
    Esto es una pequeña parte de un trabajo más amplio sobre las sustancias embriagantes, su historia y el prohibicionismo moderno.
  • Acerca de los placeres

    Este es el segundo post de esta temporada de textos personalizados, esta vez dedicado a Rosuka. Ella eligió un tema que me ha tenido pensando mucho. Como ya he mencionado antes, para realizar cada texto personalizado tiendo a reflexionar acerca del tema y en base a esas reflexiones realizo el texto. El tema de los placeres fue un placer reflexionar.

    Como ya sabrán las personas que me han tratado, me conocen o que leen mi blog soy una persona poco conforme con la sociedad en la que vivo (Y de las sociedades en general) causa por lo cual algunas personas suelen creer que soy una persona que no disfruta la vida (Porque “me quejo mucho de ella”) y sin embargo yo considero que la disfruto mucho, a veces en exceso. Trato de equilibrarla entre disfrutar el mundo y tratar de hacer algo por corregir los que considero errores. Placeres físicos, estéticos, lúdicos, intelectuales y emocionales. Estoy de acuerdo con que mientras mas docto, culto y consciente seas más llegas a sufrir (si eres una persona “decente” en el sentido Chomskiano) al notar la tremenda desigualdad, injusticia y sufrimiento que existe (y ha existido y existirá) en la sociedad pero al mismo tiempo tus redes neuronales son mas complejas y eso te hace igualmente sentir un placer con un número mayor de situaciones. Trato de disfrutar cada detalle de mi vida buscando propiciar momentos que considere placenteros. Y me ha resultado.
    Estar disfrutando la vista de noche en un doceavo piso del Palacio de Bellas Artes, y es un placer no solo estéticamente sino que las mismas reflexiones que tenía acerca de su longevidad, la situación social de su época, la arquitectura y el darme cuenta de lo afortunado que era al poder apreciar de esa manera esta obra arquitectónica me causan sensaciones agradables. El hecho de conocer gente nueva me entusiasma, el tratar de descifrar nuevos enfoques es adictivo y hacerlo en los trayectos del metro del DF es genial. Las clases donde se arma una buena discusión en la escuela o mejor aún, las discusiones en los pasillos de la misma. El jugar malabar con mis amigos jarochos, con los que aprendì a hacerlo (malabarear) mientras charlamos una variedad de temas que podrían no terminar. Tomar un café con personas muy interesantes (de las cuales hay gran variedad en Xalapa). Disfrutar de una cerveza mientras escucho música bohemia como Sabina o Rockdrigo. Una buena película, un buen libro o un buen disco. Incluso llego a disfrutar enormemente el configurar cualquier equipo de cómputo, instalándole varios sistemas operativos y personalizando los escritorios. Una partida de ajedrez o de go. Soy tan propenso al placer que a veces me siento tentado al hedonismo.
    El hedonismo pareciera ser parte de la cultura moderna o posmoderna, se podría decir que la gran mayoría solo busca la comodidad y placer individual. Aunque esto puede no resultar cierto o cuando menos tener cuidado con el significado de cada término en esa frase. “Comodidad” puede no ser otra cosa que el instinto de supervivencia contra la jungla capitalista de la sociedad actual, donde puedes ser desechable de un día a otro y tienes que prepararte para ello. “Buscar seguridad” es algo que tienen en mente la gran mayoría de las personas cuando se les cuestiona sobre el futuro.

    Pero ya me desvié de la cuestión, aquí estábamos escribiendo sobre placer y ahora será acerca de como se va formando. De aquí puedo diferenciar los placeres “inducidos” y los “espontáneos”. Los primeros son cuando se hacen por calendario, cuando ya sabes que vas a tener un placer y preparas las circunstancias para ello. Como salir un fin de semana, ir a un concierto o disfrutar de un San Isidro en la montaña. Cuando sucede así se tiene una gran ventaja para disfrutar puesto que ya sabemos que sucederá y con ello se prepara “el terreno” para lograr el máximo deleite posible. En el segundo tipo se encuentran los placeres que se dan en momentos no esperados. Aunque cuando estos suceden no tenemos la “preparación” o “estimulación” previa de los primeros el factor sorpresa ofrece una variante muy placentera donde la adrenalina se puede hacer presente. Y la adrenalina es una droga bastante adictiva. Un orgasmo sorpresa tiene mayores efectos que un orgasmo esperado, incluso sonríes mas tiempo.

    La duración puede variar en uno u otro caso, en los placeres “inducidos” con la misma planificación comienza el placer. Al menos en mi persona. Me encanta tratar de planificar cada detalle de mi vida, aunque siempre dejando un buen lugar al azar. A veces solo trato de controlar un poco el ambiente y disfrutar lo que vaya saliendo de ello. Trato de tener un equilibrio entre el caos de la improvisación y el orden de la disciplina y la planificación. Pero definitivamente disfruto ambas situaciones. Y en el caso de los placeres “espontáneos” tienden a tener un mayor grado de placer en el recuerdo. La alegría causada es de mayor duración, el recuerdo será mas embellecido por mi mente. Los placeres se juntan y crean sonrisas gratis

    Tengo que hacer una segunda parte de esto, si no acabaré haciendo un texto largo e incoherente. Además será un placer escribir otro texto, también dedicado a Rosuka, acerca de esta temática.
    Nos deseo placer
  • Acerca de las ciudades

    Este es el arranque de los textos personalizados y para comenzar empecemos con uno que quedé a deber la vez pasada. Este texto pertenece a Kazu y será acerca de las ciudades .
    Yo nací en una ciudad capital y prácticamente toda mi vida (excepto 2 años en un municipio de Tabasco llamado Paraiso) he vivido en ciudades. La apreciación que tengo con ellas actualmente es de amor/odio, recuerdo muy bien en una ocasión, durante el tiempo que viví en Paraíso Tabasco, en la que llevaba algunas semanas de no salir del municipio y en la primera oportunidad que tuve de salir a Veracruz. Estando en un cruce de avenidas me puse a reflexionar acerca de las ciudades y lloré al ver camiones, gente y posmodernidad. No puedo evitar sentirme así en la ciudad, me encanta la gran diversidad, los momentos únicos, las situaciones surreales, los diferentes grupos de personas que se van formando (incluidas las llamadas “tribus urbanas”), las dinámicas sociales y todo el arte urbano que se manifiesta. Soy citadino. El gran problema es que detrás de esa gran masa de concreto nacen la mayoría de los problemas que nos afectan y hacen peligrar a la sociedad misma, el ambiente artificial donde proliferan enfermedades psicológicas, contaminación ambiental, desigualdad y exclusión social entre muchas otras cosas. La ciudad te puede dar mucho pero también es hostil.
    Desde caminar en las mañanas cuando la gente está saliendo para llevar a cabo sus ocupaciones hasta conocer gente en un bar a las 5 am son situaciones que disfruto en demasía. La ciudad nocturna, la ciudad diurna, la ciudad matutina. Los cafés, teatros, bares, parques, avenidas, callejones. El salir a interactuar, a conocer gente o solo a pasar el rato caminando. Todo es maravilloso, pensando en los avances tecnológicos, en la historia, en los cambios que voy observando. La ciudad es algo que no podré dejar, aunque entre mis metas de vida está la creación de un campo de permacultura no puedo dejar de vivir la ciudad
    Por otra parte en las ciudades es donde se fraguan todos los planes de organización social que tanto nos han costado, en las ciudades es donde se fortifican los “dueños” del capital y desde donde nos dicen como vivir. En la ciudad el ambiente es tan frio que puedes caminar sin que te importe el anciano que tiene que vender lotería para sobrevivir o los niños que malabarean en los cruceros para comer. La ciudad te orilla a sobrevivir sin fijarte en los demás, te adoctrina e insensibiliza. La ciudad consume al campo, con sus necesidades (ya sean básicas o artificiales) va explotando poco a poco los recursos naturales. La ciudad de corrompe, te aleja de “la armonía de la naturaleza” (o como quieras llamarle a ese “equilibrio evolutivo”) y te convierte en un ser artificial con necesidades artificiales y pensamientos implantados.
    Reflexiones acerca de la ciudad y la urbanidad es algo de lo que me gustaría hacer un libro entero y ya me estoy tardando). Desde su formación en los asentamientos costeros hace 10 mil años hasta los monstruos urbanos actuales. Estudiar, como Kropotkin las ciudades de la Baja Edad Media con su autonomía. Y ya que estamos en la historia, hoy se cumplen 4 años desde que la ciudad que marcó un antes y un después en mi vida desapareciera bajo las armas de la PFP : La Comuna de Oaxaca. La ciudad tomada por el pueblo es la mejor ciudad.
    Actualmente, la gran masividad de población hace que las combinaciones en la intersubjetividad sean cada vez más interesantes creando grupos de personas muy peculiares. La búsqueda de la identidad, la supervivencia y la aceptación crean cofradías tan particulares que solo se pueden dar en una ciudad con sus múltiples dinámicas. Nunca podrás vivir ni conocer una ciudad por completo puesto que hay tantos grupos y cada uno con su propia visión, aunque todos en una misma ciudad compartan el mismo “utillaje mental” cada quién posee diferentes niveles del mismo.
    En fin, nos tocó vivir el reinado de las ciudades. Nos tocó intentar componerlas si queremos que siga siendo viable este modo de vida en la sociedad.
    Nos deseo suerte.

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