Marzo 2011

Algo esta pasando.

¿Se han dado cuenta de lo que esta pasando en estos instantes en nuestro planeta? Mientras estas leyendo esto suceden revoluciones y tsunamis, crisis y guerras, masacres y miedo, mucho miedo. El miedo a una etapa trágica, terrible, en nuestra sociedad esta en el inconsciente colectivo, la inminente caída de nuestro sistema social actual, rebasado por la realidad (los recursos no son ilimitados, como tampoco lo es la paciencia de una mayoría utilizada para satisfacer la sed de poder de una minoría). Hay quién lucha para que después de la caída surja una manera mas humana, mas justa de convivir. También existen los que luchan por conservar los privilegios que han obtenido a costa de los demás (En un sistema explotador, por más bueno que seas siempre formarás parte de un sistema que es injusto con la mayoría). Entre unos y otros existe una gran mayoría, la masa, que parece no darse cuenta de la magnitud de los cambios o tal vez no le toman mucha importancia, en todo caso permanecen inertes, sin comprometerse, simplemente dejándose llevar por las dinámicas que han existido a lo largo de su vida. Aunque aún ellos perciben que algo esta mal, que algo esta pasando. Tal vez piensen que los cambios serán como siempre han sido, como el paso del VHS al DVD o como las mil actualizaciones que le han hecho a su Ordenador. Lo mas probable es que estén muy ocupados pensando como sobrevivir que en el futuro, en un futuro que se vislumbra negro.
Del Capitolio de Wisconsin a la Plaza de la Libertad en Egipto, de los combates que los rebeldes Libios a la digna resistencia de los indígenas zapatistas, de todas las manifestaciones en los países árabes a la resistencia contra la voracidad de las transnacionales a costa de nuestro medio ambiente (Como en La Parota y demás cientos o miles de proyectos ecocidas donde la gente resiste), en muchos lugares hay gente que esta de una u otra manera resistiendo y queriendo formar parte de este gran cambio que se avecina.
Durante la proyección de un documental acerca de las mujeres zapatistas se armó una pequeña discusión acerca de muchas de las problemáticas que existen en el mundo y con mucho énfasis en la región donde vivimos. Aunque concuerdo en parte con aquellos que se quejaron porque “todo el mundo se quejaba y nadie hacia nada”, digo en parte porqué el hecho de discutir y difundir lo que esta sucediendo es parte importante para poder visualizar hacia donde dirigirse. Y el hecho de que haya mucha gente interesada en hacer algo es ya positivo. Pero efectivamente no hay que conformarse con discutir, hay que hacer algo más y ese algo más es muy difícil que alguien te diga exactamente como sería, es algo que tu tienes que encontrar dentro de tus habilidades, tu contexto social y tu ambiente. Hay muchas trincheras.
A veces llego a repetirme, creo que este blog contiene muchos textos con el mismo discurso, solo que actualizado de acuerdo a los sucesos del momento. Supongo que ese es el mensaje que mas trato de emitir y creo que sigue siendo válido. Incluso hoy mas válido que ayer. Mas cosas suceden hoy en día y con mas frecuencia, ese es el punto de este post. Cada vez los gobiernos se descaran más y con el caso de Libia se evidenciaron hasta los gobiernos “progresistas”. Apoyar a Kadhafi, ya sea directamente o con el solo hecho de no condenarlo. Centrados en un discurso de “no se metan” (aunque estén masacrando a los rebeldes) no han hecho mucho más que la derecha mundial. Cada vez es mas evidente que son unos pocos los que se quedan con la mayor parte del pastel, que los gobiernos son ineptos, incapaces de hacer algo contra el capital internacional. Y sobre todo, se ha demostrado que al capital internacional le importa un bledo la humanidad.
Algunas veces pienso que ya estamos a punto de despertar, espero algún día acertar.
Nos deseo suerte.

Otra vez el DF

Este fin de semana aprovechando el puente carnavalesco tuve la oportunidad de visitar la ciudad monstruo, la vieja ciudad de hierro, el Distrito Federal. Mi primera visita del año, la primera después de aquel asalto para nada chido.
Esta vez no estuve tanto tiempo, pero aproveché al máximo cada momento. Visité el Museo de Arte Moderno y allí conocí la exposición de un grupo de artístico de los 80's llamados “No grupo” los cuales, aunque me parecieron algo yupies, me parecieron interesantes. Caminé todo Reforma e incluso me subí al Ángel (ni siquiera sabía que se podía hacer) y aunque mi acrofobia no me permitió estar mucho tiempo arriba, si pude contemplar la ciudad desde una perspectiva muy bella. La parte mas chida del viaje fue conocer CU (me di cuenta que “Ciudad Universitaria” no es un eufemismo) y pasear por sus edificios y áreas verdes, sentado y jugando clavas me puse a pensar una diversidad de cosas.
La gran ciudad me invita a la nostalgia, a la reflexión, al goce. La ciudad es una fotografía de nosotros como civilización, de nuestros alcances, de nuestros errores, de aquello que tenemos de únicos y que tenemos la fortuna de disfrutar, de aquello que debemos cambiar si queremos sobrevivir. “De todo y en gran cantidad” es una de las formas que he oído describir al DF, la primera vez que la visité en mi adolescencia algo parecido fue lo que pensé. La cantidad de información que existe allí, el número de historias que podríamos encontrar en un solo día, la gran variedad de personas que nos podemos encontrar en ella (¿Cuantas veces me habré topado de frente con alguno de los dueños del mundo?) y la infinidad de formas para disfrutarla son algunos de los motivos que me hacen amarla.
La única noche que pase allá me encerré en un hotel, el cual por cierto tenía un espejo en el techo (el cual pudo haber sido utilizado de una buena cantidad de maneras...) con una cerveza, un libro de Elías Canneti (el cual habla de las masas, muy convenientemente) y una alegría, mezclada con nostalgia, que me inundaba el cuerpo (o tal vez era la cerveza). Lo único que me faltó fue un orgasmo (o varios) al amparo de la gran ciudad, hubiera sido perfecto.
¿Que me espera en el DF la próxima vez que vaya? No lo sé, y eso es lo mas emocionante. Hasta la próxima vieja ciudad de hierro, espero regresar pronto.
Nos deseo suerte

Acerca de la burocracia y los encuentros de historiadores embrionarios

Este no será el primer post que escribo sobre las experiencias que he tenido en los encuentros de estudiantes de historia (Congresos, estudiantes y policias - Encuentro, Organización e Historia), esta vez tuve la oportunidad de estar cerca de la “Asamblea Organizadora” puesto que tuvieron su junta en la ciudad donde radico. Lo primero que noté fue que las actividades eran como 80% de turistear y 20% de “asamblear”, esto aunado a mi experiencia anterior (Y la actitud de los delegados) me hacen pensar que la dichosa asamblea esta un poco mas interesada en la parte logística (con un cierto complejo de agencia de viajes) que en la parte académica, esta es una sensación que comparten varios compañeros (y no solo de mi universidad).
Desdichadamente el balance en esta ocasión debo decir que quede totalmente decepcionado de dichos encuentros, al menos en su parte organizativa. Los dichosos asambleístas me parecieron un tipo de bolcheviques yupies (¿Acaso existen bolcheviques no yupies? Sería una buena pregunta), del tipo de personas que tienen un puesto y se toman mas en serio el puesto en si que la función por la que se creó tal (Como muchos burócratas, diputados, gerentes, policias, etc) ¿Será acaso que la representatividad esté ya tan viciada en nuestros tiempos? He visto pocas asambleas que pueden presumir de democráticas (Como las de la APPO en el 2006 ó las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas). Explicaré mejor las cosas.
Una de los puntos a discutir (al parecer el que más tardó y/o el más polémico) fue algo acerca de vetar a una delegación por “insultar” (o no se si de plano usen el eufemismo “agredir”) a Krauze. Si, leyeron bien, en lugar de darles algún tipo de reconocimiento (o ya en plan “institucional” ignorar el hecho) ¡los vetaron!. Eso fue algo extremadamente absurdo, ¿Que esperarían si invitaran a un encuentro de estudiantes de comunicación a Javier Alatorre o a Pedro Ferriz de Con? ¿Y si invitaran a un encuentro nacional de estudiantes de leyes al “jefe” diego? No serían precisamente bien recibidos, aunque claramente en todo grupo de estudiantes existen gente de la élite o simplemente alineada (por no usar una palabra mas fuerte) que los recibiría con los brazos abiertos, apelando a la “civilidad” y al “respeto” aún cuando estos personajes no respetan al pueblo, a la ciencia, al honor. A los “intelectuales” orgánicos no se les puede respetar, ya vendieron su dignidad al peor postor : al poder. ¿Será acaso que la Asamblea Organizadora de los encuentros este llena de intelectuales orgánicos en plena formación?
Otro punto es su devoción burocrática, resulta que la ponencia que envié (la cual esta publicada antes de este post) fue rechazada básicamente por no haberla mandado con mi “delegada”, por mandarla directo al correo del encuentro. Y esta es la explicación donde mejor quedan parados, porqué si tomo literal lo que me pusieron en el “dictamen” entonces entramos en otros aspectos de mayor alcance, empezando en que entre los dictámenes que dieron para la UV había otro con prácticamente las mismas observaciones que al mio con la excepción de que ese fue aceptado y el mio no. Pienso que tuvo que ver más el rechazo por faltar a las normas burocráticas (disfrazado de “dictamen”) por varias charlas que tuve con los delegados donde pusieron énfasis en ello, como mi ex delegada “regañándome” (Y por los comentarios que me han dado se ve que le excita regañar...) por haber preguntado algo a los delegados de puebla sobre el rechazo de mi ponencia en lugar de decírselo a ella pero casualmente comenzó su “regaño” hablándome sobre lo mal que fue no habérselo mandado la ponencia a ella primero. ¿Si la ponencia no fue rechazada por eso porque comenzó su “regaño” de esa manera? Hay maneras de ver la verdad, ¿O acaso no han entendido las lecciones de La Escuela de los Annales?

Me agrada mucho la idea de hacer encuentros estudiantiles organizados por los mismos estudiantes, pero me cuesta aceptar que en ellos se de privilegio al turismo y a la burocracia que a lo académico o a la lucha social. Una asamblea mas democrática y menos vertical, donde el diálogo entre iguales, la reflexión social y la parte académica jueguen un papel mas preponderante seria un paso adelante no solo a la carrera sino a la sociedad, la cual no solo es su objeto de estudio sino lo que se busca mejorar. Las ciencias sociales estudian a la sociedad para mejorarla, no para hacer trabajos y llenar puestos de trabajo.
Por lo pronto decidí no asistir a encuentros donde no tenga ponencia aceptada, las cuales serán siempre con referencia a temas de interés actual, problemáticas que tenemos que resolver y donde la reflexión es necesaria. La ponencia que envié fue la base para discutir las problemáticas que ha causado el prohibicionismo, comenzando desde su misma aparición, analizando su discurso. Buscaré mejorar el texto y mandarlo a encuentros de Sociología e Historia. Otra posibilidad sería atacar directamente la división disciplinaria y fomentar la creación de un encuentro de estudiantes de ciencias sociales, donde convivirían antropólogos, historiadores, sociólogos. Esto sería un buen proyecto, pero para llevarlo a cabo se necesitarían muchos alumnos interesados en distintas partes de la república, aunque en un principio podría centrarse en 4 o 5 universidades de las mas grandes. En fin, ya con el tiempo se verá.
Nos deseo suerte.

La ponencia rechazada, tal cual

Las drogas y el nacimiento del prohibicionismo moderno
Razones Personales

Las motivaciones personales por las que elegí este tema son de carácter ideológico. Pienso que el hecho de que se prohibiesen las drogas en nuestro país no solo ha sido un causante de grandes conflictos derivados del tráfico ilegal de las sustancias prohibidas (llamado narcotráfico) sino que al mismo tiempo merman la libertad personas de los individuos por el hecho de imponer las normas morales de un solo grupo de personas a todos los demás.
También me parece peligroso dejar al Estado tener injerencia sobre el cuerpo de sus gobernados. Soy un partidario de la libertad personal además de ser alguien preocupado por el rumbo de las políticas gubernamentales dado que estas afectan directamente sobre mi persona.
Además de todo me parece interesante la percepci/ón errónea que se ha creado a partir del discurso mediático parcializado acerca de las drogas ilegales al mismo tiempo que tiene otro diferente con las legales. Estoy totalmente en contra de la manipulación del inconsciente social (“manufactura del consenso” dice Chomsky) y tengo interés en tratar de romper estos mitos que se han ido creando.
Introducción

Después de una larga historia, paralela a la historia del hombre e incluso de la mano de esta, las llamadas hoy en día “drogas” entran en la modernidad como algo negativo para el naciente modelo de Estado, llegando incluso a ser combatidas con gran histeria destinando una gran cantidad de recursos en una batalla perdida de antemano. Una de las primeras tareas de los novedosos medios masivos de información en la modernidad fue precisamente el moldear la opinión pública en torno a las “drogas” (cuya clasificación cambia con frecuencia en base a intereses y prejuicios morales) para justificar su penalización y luego su persecución.

¿Como es que ha sucedido esto? ¿Porqué algo tan natural como lo es la embriaguez y alteración de la conciencia, los cuales han acompañado a la humanidad en el largo transcurso de su historia, han llegado a causar tanto rechazo? ¿Como es que ha sucedido esto? ¿Porqué algo tan natural como lo es la embriaguez y alteración de la conciencia, los cuales han acompañado a la humanidad en el largo transcurso de su historia, han llegado a causar tanto rechazo? Autores como Stuart Walton, Antonio Escohotado, Ricardo Pérez Montfort, Thomas Stephen Szasz, Albert Hoffman, Fernando Savater o incluso Aldous Huxley han escrito y reflexionado al respecto pero sus trabajos (A excepción de algunos en diversos círculos académicos) son muy poco conocidos en nuestro país. Ellos plasman datos e hipótesis acerca de las contradicciones del prohibicionismo y lo marcan como un fenómeno relativamente nuevo en nuestra sociedad. Son los autores que resistieron y combatieron el gran embate mediático.

Durante el siglo XIX se puede encontrar un cambio de mentalidad respecto al consumo de las drogas con el descubrimiento y aislamiento de las sustancias activas en las drogas (morfina, codeína, cafeína, heroína, mescalina) con lo que la potencia del “viaje” aumento considerablemente así como se facilito el transporte de las sustancias. Si a esto le añadimos el inicio de la revolución industrial nos encontramos con un nuevo tipo de uso en las “drogas” y la “embriaguez”. Hasta antes de estas fechas los “viajes” eran en su mayoría por cuestiones rituales (entre muchas de las sociedades originarias de
América, por ejemplo) y solo unas pocas eran usadas con fines recreativos (como el vino).

Hasta antes de la era industrial aunque hubo casos de gobiernos puritanos que quisieron “purificar” a su sociedad decretando la prohibicion de diversas sustancias embriagadoras (entre las primeras prohibiciones se encuentra el alcohol y el tabaco en Europa durante el siglo XVI) esto siempre conllevo a una serie de problemáticas (Como la Rebelión del Wishkey en Pennsylvania) y en realidad nunca llegaron a ser cumplidas cabalmente.

Escohotado especifica 5 causas principales, aunque no es el primero en escribir y/o investigar acerca de estas si fue el primero en ordenarlas. Cada una de estas es complementaria de la otra y en conjunto podemos tratar de esbozar respuestas a las preguntas.

1.- Elemento religioso tradicional : El hecho de que cualquier forma de embriaguez han sido vistas como “paraísos artificiales” de los cuales hay que huir puesto que solo conducen a estados de “impureza”. El peso del cristianismo en la historia occidental es ya por todos conocido y su moral entre las clases dirigentes así como la influencia de los sacerdotes en la opinión pública ha sido un factor clave en el prohibicionismo

2.- Tensiones sociales producto del proceso de proletarización e industrialización : La búsqueda de la máxima eficiencia en los trabajadores así como la pelea de los mismos por los puestos de trabajo, mismas que se exteriorizan en un tipo de racismo. Las clases dirigentes estigmatizaron el consumo de “drogas” por la utilidad que les restaba cuando era usada por los trabajadores de sus fábricas, en estos casos se llegaba incluso al conflicto racial o xenófobo al estereotipar el uso de una sustancia específica con una sector de la población (el opio con los chinos, mariguana entre los mexicanos, cocaína de los afroamericanos).

3.- Evolución del estamento terapéutico : Cuando la medicina va tomando un mayor carácter científico (en demérito de otros actores de la salud como lo fue la iglesia un tiempo) se van delineando un solo tipo de terapias mientras se empieza a denostar otras, con la entrada de lleno de las ideas del positivismo en diversas ciencias, entre estas las médicas, tuvieron una repercusión dentro de la manera de visualizar toda sustancia que tuviera efectos sobre el organismo humano. Antonio Escohotado nos habla de que “la liberalización de las ideas tuvo como contrapartida una monopolización de las terapias” , como ejemplo tomamos el estudio de Rush en 1785 acerca de las consecuencias del alcohol : “inquiry into the effects of ardent spirits on the human body and mind” donde asociaba con el alcohol con la muerte de 4 mil personas al año.

4.- Liquidación del “Estado mínimo” : Con la modernidad y el nuevo tipo de Estado Nacional este último comienza a asumir funciones y servicios que antes eran confiados a los civiles (Como las “cuestiones” de los pobres, dementes, huérfanos). Una buena explicación de este fenómeno, en conjunto con el estamento terapéutico, es la obra “La vida de los hombres infames” de Foucault en donde a pesar de que no se habla en específico de las drogas se habla del nacimiento de la “salud pública”.

5.- Conflicto Chino-Japones : Esta guerra marca un inicio de guerras comerciales donde las sustancias embriagantes son el actor principal, los problemas por la importación y exportación de las sustancias enervantes o psicoactivas. Para eso tenemos 2 casos con un paralelo difícil de pasar por alto, teniendo siempre en cuenta que cada hecho tiene particularidades. El primer caso es el de la “Guerra del Opio" donde tenemos a un país con un consumo enorme de una “droga” (el Opio) y una serie de países mas poderosos que se encargan de surtir a dicho país (Inglaterra, Francia, Holanda) . La guerra comenzó cuando China quiso prohibir el consumo de opio con lo que Inglaterra “afectado” en su comercio inició hostilidades para que China rectificara. El otro caso se invierten un poco los papeles y tenemos a una super potencia mundial como gran consumidor de diversas drogas y una serie de países productores que se encargan de su abasto (América Latina).

El uso de sustancias embriagantes y/o psicoactivas en el mundo antiguo tuvo diferentes variantes en su uso, aunque también hubo diversas formas de prohibición pero con un matiz diferente al que existía en la modernidad. Como por ejemplo en el Imperio Azteca donde la prohibición fue mas bien una restricción la cual no tenía validez en usos ceremoniales ni en temporadas festivas. Había penas severas para quién rompiera esta ley, con castigos que podían llegar a la muerte, pero su aplicación era poco estricta. Otro ejemplo del tipo de “prohibicionismo antiguo” fue el ejercido durante la etapa colonial de México donde el alcohol pasó por diversas restricciones en base a los intereses de la Corona aunque disfrazadas con tintes morales. Durante esta época fue el pulque la bebida de mayor consumo.

El cronista de Nueva España Sahagún afirmó que los toltecas y los chichimecas toman desde hace más de 2000 años antes de la conquista y también escribió acerca del consumo de peyote, usado entre los guerreros para luchar sin miedo y durante más tiempo. El peyote y los hongos alucinógenos fueron usados en diversos actos religiosos e incluso han sido encontradas figuras de hongos en tumbas de reyes mayas.

La condena a la embriaguez y a la alteración de los sentidos forma parte de la moral cristiana y esta ha sido fue una gran influencia en los primeros medios de comunicación que comenzaron a atacar el uso de sustancias que propician la embriaguez y la alteración de los sentidos. A finales del siglo XIX mientras Carl Lumholtz escribía en su libro El México desconocido esto:
“La planta produce en el sistema humano, cuando se toma, una grande alegría y aplaca toda sensación de hambre y de sed. Desarrolla también la visión colorida.”
El imparcial publicaba :
“Si se inaugurara una estadística de las personas que usan y abusan de la morfina, el láudano, el éter y la cocaína; si un médico especialista publicara sus observaciones sorbe el incremento fabuloso de tales manías en las clases altas y medias de la sociedad, hallaríamos que el alcoholismo por una parte y los alcaloides por otra, causan tantos estragos como las epidemias”
La prensa comenzó una campaña contra las drogas desde una perspectiva moral, con los mismos argumentos esgrimidos por la iglesia católica. Esta campaña se fue intensificando y poco a poco se iba consolidando un rechazo mayoritario de las “drogas”.

Con la entrada de la modernidad y el Estado Nacional los tentáculos de la administración pública crecieron para abarcar cada vez más funciones entre las que se encuentra el cuidado de la “salud pública”. Dentro de este marco es que comenzará la persecución de las sustancias que alteren la conciencia o provoquen un estado de embriaguez justificando dichas acciones como encaminadas a “mejorar” el modo de vivir de los ciudadanos, aunque el significado de “mejorar” siempre se cambie de acuerdo a los intereses de las clases dirigentes.

Este cambio de Estado en México se fue dando durante la Revolución Mexicana a principios del siglo XX. En la presidencia de Obregón (segunda década del siglo XX) se prohibió el consumo, transporte y venta de algunas drogas. En esos momentos, aunque ya se empezaba a tener un rechazo cierto rechazo hacia las “drogas”, todavía no se trataba de cumplir cabalmente esta ley. No fue sino hasta la presidencia de Cárdenas cuando se intensificó la persecución hacia estas sustancias.

El concepto de “Salud pública” se hizo fuerte cunado el mismo Estado comenzó a tener objetivos concretos. La inclusión de la prohibición contra las drogas como aspecto a controlar deviene de una actitud estatal contra el cambio de percepción en la mente de sus ciudadanos, parte como forma de control y parte como “herencia” de la moral cristiana y su gran peso en el Estado Occidental.


Estados Unidos

Otro factor de gran peso en el afán persecutorio hacia las drogas en la modernidad es el papel de los Estados Unidos y su campaña mundial contra las mismas. Por la gran influencia del puritanismo en la creación de este país ya desde el siglo XVII se comienzan a prohibir las sustancias “embriagantes” en estados como Connecticut aunque no duraron mucho estas medidas por el poco apoyo de la población. En los primeros intentos de prohibición hubo hasta levantamientos armados como es el caso de la “Rebelión de Wishkey” en Pensylvania.

La cruzada comenzó a tomar peso a principios del siglo XX y comenzó a tornarse mundial. Los Estados Unidos comenzaron a presionar a los demás países para que siguieran sus pasos y México fue de los primeros países que cumplió con el “acatar” las ordenes de la potencia. Varios autores manejan a la presión estadounidense como una constante en toda política emprendida por México en torno a las drogas durante el siglo XX

A pesar de las consecuencias nefastas que tuvieron cuando trataron de prohibir el alcohol los Estados Unidos no tuvieron empacho en prohibir el uso de otras drogas como el opio, la mariguana y la cocaína. Aunque en su “cruzada mundial”, donde se manejaban como líder de la misma, no siempre estuvieron las mismas sustancias en la clasificación de “droga”. La heroína por ejemplo, al ser inventada por Bayer, estuvo mucho tiempo en libre circulación e incluso se le vendía en paquete junto con la Aspirina. En 1910 se vendieron 10 mil unidades de esta presentación solamente en New York.

El factor racial también estuvo presente con trasfondo de la intolerancia hacia algunas sustancias. La vinculación entre mariguana y mexicano, opio y chino o cocaína y negro fue muy fuerte. La competencia entre los trabajadores y la xenofobia surgida contra los trabajadores inmigrantes influyeron en tales percepciones. En México esto se vivió contra los trabajadores chinos y el opio.


Drogas y Modernidad

Las drogas, a pesar de haber tenido una gran importancia en diversos aspectos de la cultura durante toda la historia de la humanidad, a principios del siglo XX comenzó a ser una preocupación del Estado y esto causo que la propaganda ejercida en contra de toda sustancia que modifique la percepción o cause embriaguez fuera considerada ilegal. Poco a poco en la mayoría de los países se comenzaron a instrumentar leyes para evitar su consumo. Para finales de los años 50 todas estas legislaciones condenaban igualmente el consumo y el tráfico de drogas.
El afán de productividad y progreso que trae consigo el establecimiento de los nacionalismos es incompatible con la embriaguez. A pesar de que la opinión pública fue cambiando con la propaganda contra las “drogas” su consumo fue en incremento en todo el orbe, incluso se podría decir que la prohibición lo ha aumentado. Por diversas razones económicas y culturales el café, la nicotina y el alcohol han escapado de la prohibición a pesar de ser (o tal vez por lo mismo) las que mas estragos causan en la “salud pública”.

En México se logró modificar rápidamente la opinión pública para obtener un rechazo mayoritario contra el consumo de drogas y el Estado ha ido aumentando sus recursos para combatirlo. Un caso emblemático de la persecusión contra las drogas en México es el caso de Salvador Roquet y su encarcelamiento por usar drogas psicoactivas en la terapia con sus pacientes.

Una de las consecuencias mas nefastas del prohibicionismo ha sido la articulación de grandes organizaciones criminales para su venta clandestina. Estas organizaciones criminales han puesto en jaque a mas de un país y en estos momentos lo esta haciendo con México. A pesar de haber una tendencia mundial de mayor aceptación hacia el consumo de drogas todavía es una prioridad del Estado evitar su venta y han declarado la guerra hacia estas organizaciones nacidas con el narcotráfico (aunque actualmente han diversificado sus actividades)

A pesar de la prohibición el consumo de drogas todavía ha estado ligado a creaciones artísticas y culturales, como ejemplos podemos observar a los escritores “beats” en Estados Unidos o la obligación de fumar mariguana para poder pitar que tuvo temporalmente el Sindicato de Muralistas Revolucionarios a principios del siglo XX en México.

México y La Prohibición de las drogas

Las drogas no siempre han sido un Problema de Estado (entiéndase en cuestiones que afecten o en las que se basen las Políticas de una Nación) en nuestro país, ni eran perseguidas por el mismo. Su uso estaba despenalizado e incluso se encontraban dentro de la cultura misma, aunque ciertamente a veces estaban mal vistas por ciertos sectores de la sociedad, pero aún así no se le tenía como una “amenaza contra la sociedad” sino mas bien como una costumbre indeseable o incluso como una enfermedad susceptible a curarse con facilidad. En ningún momento se ponía en juicio su legitimidad y mucho menor equipararla a un delito común. Por ejemplo, en los albores de este siglo la marihuana no pareció elevarse mas allá de las pulcatas, la soldadesca y el mundo penitenciario, hasta que las aficiones del presidente y general Victoriano Huerta se evidenciaron en diversos corrillos populares.

En Julio de 1923 Obregón impuso un decreto en el que se prohibía la importación de “las llamadas drogas heroicas, opio y extracto de opio; cocaína, sus sales y derivados; heroína, sus sales y derivados; morfina, sus sales y derivados”. Detrás del decreto parecían existir varias implicaciones como el querer consagrarse con el gobierno de Estados Unidos, que por esos años ampliaba su campaña antinarcótica a través de un intenso control de importaciones y exportaciones. Otra cuestión fueron rumores en la embajada Estadounidense acerca de su persona (de Obregón) los cuales decían que era adicto a la morfina debido a dolores en su brazo amputado. Pero aún con el decreto no hubo gran disposición social para llevarlo a cabo dado que en las boticas, expendios callejeros, hospitales y otras partes seguían circulando estas sustancias.

En enero de 1925 Plutarco Elías Calles derogó el decreto para sustituirlo por otro en el que establecía que el Departamento de Salubridad Pública sería la institución indicada para dar los permisos de importación de opio, morfina, cocaína y adormideras en sus múltiples formas, quedando “estrictamente prohibida la importación de opio preparado para fumar, de marihuana en cualquiera de sus formas y de heroína, sus sales y derivados”.

Hasta 1935, con Lázaro Cárdenas, se remedió la problemática que conllevaba la existencia de una policía sanitaria con actividades que debían ser competencia de la PGR, Poco a poco se fueron impulsando políticas mas represivas contra el uso de las drogas que, desde los años 20, se consideraban “ilegales”. Ya desde marzo de 1939 el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, en ese entonces director del Manicomio insistiría en que “los toxicómanos son enfermos y no delincuentes de tal suerte que debe tratárseles con la humanidad aconsejada”. También en ese tiempo decía “El peligro para la sociedad no es el vicioso, sino el traficante que prácticamente está al margen de cualquier peligro porque cuenta con autoridades inmorales que lo toleran y hasta lo convierten en su cómplice”

Sin embargo, el rechazo generalizado hacia las drogas poco a poco se consolidó. Año con año se incrementará el afán persecutorio que poco a poco fue creando medidas para contra-restarlo entre los traficantes. Esta dinámica ha creado una de las enfermedades sociales contemporáneas mas peligrosas : el narcotráfico y su asociación con el poder político y económico.


Conclusiones

La percepción en torno a las drogas es parte del pensamiento en la modernidad y ha sido un factor importante en el control social de los Estados Nacionales. A pesar de este rechazo mayoritario que se ha moldeado en la opinión pública el consumo de drogas no ha disminuido y muy al contrario se ha diversificado.

Hay toda una serie de motivos por los que el rechazo a las drogas no ha sido reflexionado a conciencia por la mayor parte de la población lo que ha causado una seria de conflictos en el mundo moderno. A pesar de que las drogas y la embriaguez han acompañado al hombre durante toda su historia , llegando incluso varias personas a pensar que ha sido un factor de evolución poniendo a la droga como una de las causas por las que se comenzó la agricultura o incluso llegando a suponer que el consumo de hongos alucinógenos entre los primeros homínidos tuvo un gran peso en la evolución de nuestra mente.

Se tiene que reflexionar mucho como sociedad acerca de este prohibicionismo y el afán estatal de criminalizar la embriaguez y la alteración de la conciencia como uso recreativo. Al parecer los problemas que ha causado este rechazo institucional han sido mucho mayores que los problemas que se tratan de solucionar con esta lucha frontal contra las drogas.

El estudio acerca del estatus legal de las drogas en nuestro país es importante en el contexto de la “Guerra contra el narcotráfico” que se esta librando en nuestro país. Se necesita analizar el contexto en que ha surgido, en las bases que se asienta y sobre todo recapacitar acerca de la política de prohibición y sus consecuencias.

Otro aspecto importante por el cual se deber hacer un estudio de las drogas en nuestro país es referente a las batallas legales que se han dado por la libertad personal, como las libradas contra la penalización del aborto y a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que estos adopten las niños. La relación que existe entre estas problemáticas y las drogas es la injerencia del Estado sobre el cuerpo y la manera de usarlo entre sus gobernados. Es necesario aclarar la relación entre el aumento del crimen organizado y la prohibición del uso de algunas sustancias y así poder tomar decisiones de Estado con respecto esto y así poder rectificar los posibles errores del pasado y poder corregir algunos de los aspectos peligrosos que se han creado a partir de estos.

El narcotráfico, en su modalidad de crimen organizado, es un fenómeno nuevo derivado de una serie de circunstancias en las que el prohibicionismo de las “drogas” fue el principal detonador (Para entenderlo mejor se puede revisar la situación durante la “Ley Seca” en los Estados Unidos y el auge de capos como Al Capone) y a pesar de una serie de evidencias en contra de dicha reglamentación no se ha cuestionado su validéz.

Ya durante el siglo XX hubo una serie de “activistas” en favor de la legalización reflexionando acerca de la incoherencia con que se sustenta la prohibición de las “drogas”. Entre estos personajes se encontró Aldous Huxley y Albert Hoffman. Ambos visitaron México (Oaxaca) para su estudio y experimentación con los hongos alucinógenos. Octavio Paz sostuvo en un ensayo de Corriente alterna que a finales de la década de los sesentas, las organizaciones estatales de todo el mundo habían prohibido las drogas más inocuas que existían (o sea, los principios activos de las plantas sagradas de nuestros antepasados), porque temían que los usuarios sufrieran de una especie de contagio espiritual y desencanto político al utilizarlas.

Hace falta un estudio a conciencia acerca de la vialidad de mantener la prohibición inútil que tenemos en nuestro país así como reflexionar acerca del consumo de las llamadas “drogas” y buscar en nuestra historia las implicaciones culturales y sociales que conllevan. Hace falta acercase sin prejuicios y lograr entender porqué durante tantos siglos en que no estuvieron prohibidas las “drogas” nunca causaron problemas (mas allá de los que tenían en su imaginario los puritanos y conservadores) sino hasta el momento en que fueron prohibidas.

Bibliografía

LÓPEZ BETANCOURT, EDUARDO. Drogas : su legalización, 1a edición, México, D.F. Porrúa, 2009.
PÉREZ MONTFORT , RICARDO. Hábitos, normas y escándalo : prensa, criminalidad y drogas durante el porfiriato tardío. 1a Edición. México, Plaza y Valdés, 1997.
ESCOHOTADO, ANTONIO, Historia general de las drogas / Antonio Escohotado. 3a edición, Madrid, 1996.
SZASZ, THOMAS STEPHEN, Nuestro derecho a las drogas : en defensa de un mercado libre, 1a ed, Barcelona : Anagrama, 2001
WALTON, STUART. Una historia cultural de la intoxicación, Mexico, D.F., Oceano, 2005
LABROUSSE, Alain. La droga el dinero y las armas. México, DF. Siglo XXI. 1993.
RESTREPO, Luis Carlos. La fruta prohibida : La droga como espejo de la cultura. Colombia. Panamericana Editorial. 2001
MARQUEZ MORALES,Arturo. El alcoholismo en México : Negocio y manipulación. Tercera Edición
México, DF. Editorial Nuestro Tiempo. 1989
MOLINA PIÑEIRO, Valentin. El alcoholismo en México.México. Impresiones Modernas. Fundación
de Investigaciones Sociales. A.C. 1983.
FERNÁNDEZ MENÉNDEZ, JORGE. El otro poder : las redes del narcotráfico, la política y la
violencia en México, 1a ed., México, D.F., Suma de Letras, 2004
PÉREZ MONTFORT, RICARDO. Yerba, goma y polvo : drogas, ambientes y policías en México,
1900-1940, México, D.F., Era : CONACULTA, INAH, 1999
H. SMITH PETER, El combate a las drogas en América, México : Fondo de Cultura Económica,
1993
ANDREW WEIL, WINIFRED ROSEN. Del Cafe a la Morfina, España, Integral, 1999, 270 SCHULTES, RICHARD EVANS, Plantas de los dioses : orígenes del uso de los alucinógenos, México : Fondo de Cultura Económica, 1982.

El discurso del prohibicionismo

“La manera más inteligente de mantener a la gente aplacada y obediente es delimitar el espectro de opinión ´aceptable´ pero permitir un debate abierto dentro de esos límites” Noam Chomsky
En “El orden del discurso” Foucault examina minuciosamente las implicaciones del discurso y los mecanismos de exclusión con que se sirve el poder para delimitarlo. Tanto de manera “externa” como “interna” (exclusión y control interno). Podemos ver como funcionan estos mecanismos, mezclándose unos con otros, creando una compleja “malla” donde no se escapa nada. Es la forma como nos controlan.
Dentro de este enfoque “foucauliano “ encuentro necesario revisar uno de los discursos “oficiales” que mayor impacto han tenido en la actualidad. Este discurso ha costado muchas vidas en mi país y nos tiene en serias dificultades, pero es un discurso mundial que tiene muchas implicaciones. Me refiero al discurso acerca del uso personal de las sustancias conocidas como “drogas” o “estupefacientes”, el discurso del prohibicionismo.
En una sociedad donde se tiene una política de matar (en su mayoría a jóvenes) con el propósito de que no lleguen las “drogas” a los jóvenes (el futuro de nuestra sociedad) y así evitar que caigan en la tentación del “vicio”. El prohibicionismo y su discurso ha sido algo que ha costado mucho poder discutir y sus supuestos se dan por hechos desde hace al menos medio siglo creando leyes y políticas que han propiciado grandes problemáticas en el presente.
Para poder hacer un pequeño análisis primero habría que definir un par de significados, comenzando por el de “droga” ó “narcótico”. De manera oficial (y popular) este designa a un conjunto de sustancias y productos que causan sensaciones de embriaguez o alteran la percepción de la persona que le consume, sin embargo hay una larga lista de sustancias que generan tales efectos sin que por ello entre en la clasificación de “droga” o “narcótico” a la que se refiere el prohibicionismo. Esto ya llevó a la ONU a declarar a mediados del siglo pasado que era imposible lograr una clasificación “a medida” del prohibicionismo, al menos una respaldada de manera “científica” o “positiva”. Con esto se referían a la incoherencia y unilateralidad con que se pusieron en una misma lista (aunque este dividida) a sustancias tan dispares y al mismo tiempo dejaran otras muchas con características similares fuera. Con esto tenemos que la única constante en la lista para definir “droga” o “narcótico” es simplemente su ilegalidad. Cada una tuvo su propio camino para llegar a formar parte de esta lista, algunas veces por el concepto de “salud pública”, otras veces por considerarla subversiva e incluso por considerarse inmoral. También han sido añadidas por cuestiones económicas y mercantiles. Pero en general una “droga” es “drogas” por su ilegalidad, independientemente del camino que recorrió para llegar a ser prohibida. Con tremenda unilateralidad se llevan a cabo políticas de gran alcance, como podemos ver en el país donde vivo.
Una vez teniendo claro como es que se llega a clasificar las sustancias a prohibir, examinaremos cual es la causa, según el discurso prohibicionista, para evitar el consumo de las mismas. Aquí nos encontramos con el “vicio” o la “adicción”. Entramos en un lugar mas confuso y lleno de herencias religiosas, modernidad estatal y presupuestos endebles. Entre las razones para considerar “perjudicial” el consumo de las llamadas “drogas” están entrelazadas cuestiones de purificación corporal (herencia del Estado Antiguo donde se buscaba, o al menos era parte de su pretexto para “gobernar”, la salvación de los hombres) y la “salud pública” (donde están los intereses y tentáculos del Estado Moderno), ambos anidados bajo el concepto de “adicción”. La adicción, en su definición “médica” podríamos resumirla como la necesidad corporal (o psicológica, cuando lo corporal no cuadra) de una sustancia, la cual genera una “resistencia” que obliga al “adicto” a tener que consumir cada vez mayor cantidad de dicha sustancia (en el caso de las corporales). En un principio esta característica era la más importante en el discurso del prohibicionismo (por ello las primeras sustancias prohibidas fueron el café, el tabaco y el alcohol). Hay que puntualizar que muchas de las sustancias que aparecen en la lista del prohibicionismo no cumplen con la característica de “adictivas”, esto sin mencionar que hay muchas sustancias adictivas que no se encuentran en la misma. Como “comodín” para las sustancias que n se pueden considerar “adictivas” en un sentido médico, tenemos el “vicio”, la “adicción psicológica”. No puedo pasar por alto el elemento racista que subyace en la misma, en el concepto, donde se busca “proteger” a (o “protegerse de”) las clases inferiores de su “tendencia” al “vicio”. Esto se puede ver más claro en la asociación que se hacía a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, entre los mexicanos y la mariguana, los chinos y el opio, los negros y la coca.
Es inobjetable el hablar de los supuestos males para la sociedad que trae el consumo de dichas sustancias. Se dan charlas por todas las escuelas y hay campañas publicitarias permanentes para que quede claro. Las políticas del estado se basan en dichos supuestos, aunque no existan pruebas de ningún tipo que lo respalden. Aunque el prohibicionismo moderno tenga poco tiempo de llevarse a cabo dado que todos los prohibicionismos anteriores fueron desbancados por la realidad. Las sustancias embriagadoras y psicoactivas han estado junto a nosotros, a la humanidad, desde sus primeros pasos. El prohibicionismo, donde sea que ha actuado a lo largo de nuestra historia, ha causado grandes conflictos internos, propiciado el aumento de las mafias definidas actualmente en “crimen organizado” y sobre todo ha cortado la libertad personal de los individuos. El hecho de que el estado tenga injerencia en tu cuerpo y en tu mente es algo altamente perjudicial para la libertad, por la que supuestamente luchan nuestros “gobernantes”.
Esto es una pequeña parte de un trabajo más amplio sobre las sustancias embriagantes, su historia y el prohibicionismo moderno.

Categorías

Estadísticas de visitantes

3
157
1353298
rss
atom


Calendario del Blog

Marzo 2011
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
27 28 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2