“La manera más inteligente de mantener a la gente aplacada y obediente es delimitar el espectro de opinión ´aceptable´ pero permitir un debate abierto dentro de esos límites” Noam Chomsky
En “El orden del discurso” Foucault examina minuciosamente las implicaciones del discurso y los mecanismos de exclusión con que se sirve el poder para delimitarlo. Tanto de manera “externa” como “interna” (exclusión y control interno). Podemos ver como funcionan estos mecanismos, mezclándose unos con otros, creando una compleja “malla” donde no se escapa nada. Es la forma como nos controlan.
Dentro de este enfoque “foucauliano “ encuentro necesario revisar uno de los discursos “oficiales” que mayor impacto han tenido en la actualidad. Este discurso ha costado muchas vidas en mi país y nos tiene en serias dificultades, pero es un discurso mundial que tiene muchas implicaciones. Me refiero al discurso acerca del uso personal de las sustancias conocidas como “drogas” o “estupefacientes”, el discurso del prohibicionismo.
En una sociedad donde se tiene una política de matar (en su mayoría a jóvenes) con el propósito de que no lleguen las “drogas” a los jóvenes (el futuro de nuestra sociedad) y así evitar que caigan en la tentación del “vicio”. El prohibicionismo y su discurso ha sido algo que ha costado mucho poder discutir y sus supuestos se dan por hechos desde hace al menos medio siglo creando leyes y políticas que han propiciado grandes problemáticas en el presente.
Para poder hacer un pequeño análisis primero habría que definir un par de significados, comenzando por el de “droga” ó “narcótico”. De manera oficial (y popular) este designa a un conjunto de sustancias y productos que causan sensaciones de embriaguez o alteran la percepción de la persona que le consume, sin embargo hay una larga lista de sustancias que generan tales efectos sin que por ello entre en la clasificación de “droga” o “narcótico” a la que se refiere el prohibicionismo. Esto ya llevó a la ONU a declarar a mediados del siglo pasado que era imposible lograr una clasificación “a medida” del prohibicionismo, al menos una respaldada de manera “científica” o “positiva”. Con esto se referían a la incoherencia y unilateralidad con que se pusieron en una misma lista (aunque este dividida) a sustancias tan dispares y al mismo tiempo dejaran otras muchas con características similares fuera. Con esto tenemos que la única constante en la lista para definir “droga” o “narcótico” es simplemente su ilegalidad. Cada una tuvo su propio camino para llegar a formar parte de esta lista, algunas veces por el concepto de “salud pública”, otras veces por considerarla subversiva e incluso por considerarse inmoral. También han sido añadidas por cuestiones económicas y mercantiles. Pero en general una “droga” es “drogas” por su ilegalidad, independientemente del camino que recorrió para llegar a ser prohibida. Con tremenda unilateralidad se llevan a cabo políticas de gran alcance, como podemos ver en el país donde vivo.
Una vez teniendo claro como es que se llega a clasificar las sustancias a prohibir, examinaremos cual es la causa, según el discurso prohibicionista, para evitar el consumo de las mismas. Aquí nos encontramos con el “vicio” o la “adicción”. Entramos en un lugar mas confuso y lleno de herencias religiosas, modernidad estatal y presupuestos endebles. Entre las razones para considerar “perjudicial” el consumo de las llamadas “drogas” están entrelazadas cuestiones de purificación corporal (herencia del Estado Antiguo donde se buscaba, o al menos era parte de su pretexto para “gobernar”, la salvación de los hombres) y la “salud pública” (donde están los intereses y tentáculos del Estado Moderno), ambos anidados bajo el concepto de “adicción”. La adicción, en su definición “médica” podríamos resumirla como la necesidad corporal (o psicológica, cuando lo corporal no cuadra) de una sustancia, la cual genera una “resistencia” que obliga al “adicto” a tener que consumir cada vez mayor cantidad de dicha sustancia (en el caso de las corporales). En un principio esta característica era la más importante en el discurso del prohibicionismo (por ello las primeras sustancias prohibidas fueron el café, el tabaco y el alcohol). Hay que puntualizar que muchas de las sustancias que aparecen en la lista del prohibicionismo no cumplen con la característica de “adictivas”, esto sin mencionar que hay muchas sustancias adictivas que no se encuentran en la misma. Como “comodín” para las sustancias que n se pueden considerar “adictivas” en un sentido médico, tenemos el “vicio”, la “adicción psicológica”. No puedo pasar por alto el elemento racista que subyace en la misma, en el concepto, donde se busca “proteger” a (o “protegerse de”) las clases inferiores de su “tendencia” al “vicio”. Esto se puede ver más claro en la asociación que se hacía a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, entre los mexicanos y la mariguana, los chinos y el opio, los negros y la coca.
Es inobjetable el hablar de los supuestos males para la sociedad que trae el consumo de dichas sustancias. Se dan charlas por todas las escuelas y hay campañas publicitarias permanentes para que quede claro. Las políticas del estado se basan en dichos supuestos, aunque no existan pruebas de ningún tipo que lo respalden. Aunque el prohibicionismo moderno tenga poco tiempo de llevarse a cabo dado que todos los prohibicionismos anteriores fueron desbancados por la realidad. Las sustancias embriagadoras y psicoactivas han estado junto a nosotros, a la humanidad, desde sus primeros pasos. El prohibicionismo, donde sea que ha actuado a lo largo de nuestra historia, ha causado grandes conflictos internos, propiciado el aumento de las mafias definidas actualmente en “crimen organizado” y sobre todo ha cortado la libertad personal de los individuos. El hecho de que el estado tenga injerencia en tu cuerpo y en tu mente es algo altamente perjudicial para la libertad, por la que supuestamente luchan nuestros “gobernantes”.
Esto es una pequeña parte de un trabajo más amplio sobre las sustancias embriagantes, su historia y el prohibicionismo moderno.
tOnYtO bLog
El aprendizaje es la mejor manera de sentirse libres... La mente es el único lugar seguro actualmente.
Acerca de los placeres
Este es el segundo post de esta temporada de textos personalizados, esta vez dedicado a Rosuka. Ella eligió un tema que me ha tenido pensando mucho. Como ya he mencionado antes, para realizar cada texto personalizado tiendo a reflexionar acerca del tema y en base a esas reflexiones realizo el texto. El tema de los placeres fue un placer reflexionar.
Como ya sabrán las personas que me han tratado, me conocen o que leen mi blog soy una persona poco conforme con la sociedad en la que vivo (Y de las sociedades en general) causa por lo cual algunas personas suelen creer que soy una persona que no disfruta la vida (Porque “me quejo mucho de ella”) y sin embargo yo considero que la disfruto mucho, a veces en exceso. Trato de equilibrarla entre disfrutar el mundo y tratar de hacer algo por corregir los que considero errores. Placeres físicos, estéticos, lúdicos, intelectuales y emocionales. Estoy de acuerdo con que mientras mas docto, culto y consciente seas más llegas a sufrir (si eres una persona “decente” en el sentido Chomskiano) al notar la tremenda desigualdad, injusticia y sufrimiento que existe (y ha existido y existirá) en la sociedad pero al mismo tiempo tus redes neuronales son mas complejas y eso te hace igualmente sentir un placer con un número mayor de situaciones. Trato de disfrutar cada detalle de mi vida buscando propiciar momentos que considere placenteros. Y me ha resultado.
Estar disfrutando la vista de noche en un doceavo piso del Palacio de Bellas Artes, y es un placer no solo estéticamente sino que las mismas reflexiones que tenía acerca de su longevidad, la situación social de su época, la arquitectura y el darme cuenta de lo afortunado que era al poder apreciar de esa manera esta obra arquitectónica me causan sensaciones agradables. El hecho de conocer gente nueva me entusiasma, el tratar de descifrar nuevos enfoques es adictivo y hacerlo en los trayectos del metro del DF es genial. Las clases donde se arma una buena discusión en la escuela o mejor aún, las discusiones en los pasillos de la misma. El jugar malabar con mis amigos jarochos, con los que aprendì a hacerlo (malabarear) mientras charlamos una variedad de temas que podrían no terminar. Tomar un café con personas muy interesantes (de las cuales hay gran variedad en Xalapa). Disfrutar de una cerveza mientras escucho música bohemia como Sabina o Rockdrigo. Una buena película, un buen libro o un buen disco. Incluso llego a disfrutar enormemente el configurar cualquier equipo de cómputo, instalándole varios sistemas operativos y personalizando los escritorios. Una partida de ajedrez o de go. Soy tan propenso al placer que a veces me siento tentado al hedonismo.
El hedonismo pareciera ser parte de la cultura moderna o posmoderna, se podría decir que la gran mayoría solo busca la comodidad y placer individual. Aunque esto puede no resultar cierto o cuando menos tener cuidado con el significado de cada término en esa frase. “Comodidad” puede no ser otra cosa que el instinto de supervivencia contra la jungla capitalista de la sociedad actual, donde puedes ser desechable de un día a otro y tienes que prepararte para ello. “Buscar seguridad” es algo que tienen en mente la gran mayoría de las personas cuando se les cuestiona sobre el futuro.
Pero ya me desvié de la cuestión, aquí estábamos escribiendo sobre placer y ahora será acerca de como se va formando. De aquí puedo diferenciar los placeres “inducidos” y los “espontáneos”. Los primeros son cuando se hacen por calendario, cuando ya sabes que vas a tener un placer y preparas las circunstancias para ello. Como salir un fin de semana, ir a un concierto o disfrutar de un San Isidro en la montaña. Cuando sucede así se tiene una gran ventaja para disfrutar puesto que ya sabemos que sucederá y con ello se prepara “el terreno” para lograr el máximo deleite posible. En el segundo tipo se encuentran los placeres que se dan en momentos no esperados. Aunque cuando estos suceden no tenemos la “preparación” o “estimulación” previa de los primeros el factor sorpresa ofrece una variante muy placentera donde la adrenalina se puede hacer presente. Y la adrenalina es una droga bastante adictiva. Un orgasmo sorpresa tiene mayores efectos que un orgasmo esperado, incluso sonríes mas tiempo.
La duración puede variar en uno u otro caso, en los placeres “inducidos” con la misma planificación comienza el placer. Al menos en mi persona. Me encanta tratar de planificar cada detalle de mi vida, aunque siempre dejando un buen lugar al azar. A veces solo trato de controlar un poco el ambiente y disfrutar lo que vaya saliendo de ello. Trato de tener un equilibrio entre el caos de la improvisación y el orden de la disciplina y la planificación. Pero definitivamente disfruto ambas situaciones. Y en el caso de los placeres “espontáneos” tienden a tener un mayor grado de placer en el recuerdo. La alegría causada es de mayor duración, el recuerdo será mas embellecido por mi mente. Los placeres se juntan y crean sonrisas gratis
Tengo que hacer una segunda parte de esto, si no acabaré haciendo un texto largo e incoherente. Además será un placer escribir otro texto, también dedicado a Rosuka, acerca de esta temática.
Nos deseo placer
Como ya sabrán las personas que me han tratado, me conocen o que leen mi blog soy una persona poco conforme con la sociedad en la que vivo (Y de las sociedades en general) causa por lo cual algunas personas suelen creer que soy una persona que no disfruta la vida (Porque “me quejo mucho de ella”) y sin embargo yo considero que la disfruto mucho, a veces en exceso. Trato de equilibrarla entre disfrutar el mundo y tratar de hacer algo por corregir los que considero errores. Placeres físicos, estéticos, lúdicos, intelectuales y emocionales. Estoy de acuerdo con que mientras mas docto, culto y consciente seas más llegas a sufrir (si eres una persona “decente” en el sentido Chomskiano) al notar la tremenda desigualdad, injusticia y sufrimiento que existe (y ha existido y existirá) en la sociedad pero al mismo tiempo tus redes neuronales son mas complejas y eso te hace igualmente sentir un placer con un número mayor de situaciones. Trato de disfrutar cada detalle de mi vida buscando propiciar momentos que considere placenteros. Y me ha resultado.
Estar disfrutando la vista de noche en un doceavo piso del Palacio de Bellas Artes, y es un placer no solo estéticamente sino que las mismas reflexiones que tenía acerca de su longevidad, la situación social de su época, la arquitectura y el darme cuenta de lo afortunado que era al poder apreciar de esa manera esta obra arquitectónica me causan sensaciones agradables. El hecho de conocer gente nueva me entusiasma, el tratar de descifrar nuevos enfoques es adictivo y hacerlo en los trayectos del metro del DF es genial. Las clases donde se arma una buena discusión en la escuela o mejor aún, las discusiones en los pasillos de la misma. El jugar malabar con mis amigos jarochos, con los que aprendì a hacerlo (malabarear) mientras charlamos una variedad de temas que podrían no terminar. Tomar un café con personas muy interesantes (de las cuales hay gran variedad en Xalapa). Disfrutar de una cerveza mientras escucho música bohemia como Sabina o Rockdrigo. Una buena película, un buen libro o un buen disco. Incluso llego a disfrutar enormemente el configurar cualquier equipo de cómputo, instalándole varios sistemas operativos y personalizando los escritorios. Una partida de ajedrez o de go. Soy tan propenso al placer que a veces me siento tentado al hedonismo.
El hedonismo pareciera ser parte de la cultura moderna o posmoderna, se podría decir que la gran mayoría solo busca la comodidad y placer individual. Aunque esto puede no resultar cierto o cuando menos tener cuidado con el significado de cada término en esa frase. “Comodidad” puede no ser otra cosa que el instinto de supervivencia contra la jungla capitalista de la sociedad actual, donde puedes ser desechable de un día a otro y tienes que prepararte para ello. “Buscar seguridad” es algo que tienen en mente la gran mayoría de las personas cuando se les cuestiona sobre el futuro.
Pero ya me desvié de la cuestión, aquí estábamos escribiendo sobre placer y ahora será acerca de como se va formando. De aquí puedo diferenciar los placeres “inducidos” y los “espontáneos”. Los primeros son cuando se hacen por calendario, cuando ya sabes que vas a tener un placer y preparas las circunstancias para ello. Como salir un fin de semana, ir a un concierto o disfrutar de un San Isidro en la montaña. Cuando sucede así se tiene una gran ventaja para disfrutar puesto que ya sabemos que sucederá y con ello se prepara “el terreno” para lograr el máximo deleite posible. En el segundo tipo se encuentran los placeres que se dan en momentos no esperados. Aunque cuando estos suceden no tenemos la “preparación” o “estimulación” previa de los primeros el factor sorpresa ofrece una variante muy placentera donde la adrenalina se puede hacer presente. Y la adrenalina es una droga bastante adictiva. Un orgasmo sorpresa tiene mayores efectos que un orgasmo esperado, incluso sonríes mas tiempo.
La duración puede variar en uno u otro caso, en los placeres “inducidos” con la misma planificación comienza el placer. Al menos en mi persona. Me encanta tratar de planificar cada detalle de mi vida, aunque siempre dejando un buen lugar al azar. A veces solo trato de controlar un poco el ambiente y disfrutar lo que vaya saliendo de ello. Trato de tener un equilibrio entre el caos de la improvisación y el orden de la disciplina y la planificación. Pero definitivamente disfruto ambas situaciones. Y en el caso de los placeres “espontáneos” tienden a tener un mayor grado de placer en el recuerdo. La alegría causada es de mayor duración, el recuerdo será mas embellecido por mi mente. Los placeres se juntan y crean sonrisas gratis
Tengo que hacer una segunda parte de esto, si no acabaré haciendo un texto largo e incoherente. Además será un placer escribir otro texto, también dedicado a Rosuka, acerca de esta temática.
Nos deseo placer
Acerca de las ciudades
Este es el arranque de los textos personalizados y para comenzar empecemos con uno que quedé a deber la vez pasada. Este texto pertenece a Kazu y será acerca de las ciudades .
Yo nací en una ciudad capital y prácticamente toda mi vida (excepto 2 años en un municipio de Tabasco llamado Paraiso) he vivido en ciudades. La apreciación que tengo con ellas actualmente es de amor/odio, recuerdo muy bien en una ocasión, durante el tiempo que viví en Paraíso Tabasco, en la que llevaba algunas semanas de no salir del municipio y en la primera oportunidad que tuve de salir a Veracruz. Estando en un cruce de avenidas me puse a reflexionar acerca de las ciudades y lloré al ver camiones, gente y posmodernidad. No puedo evitar sentirme así en la ciudad, me encanta la gran diversidad, los momentos únicos, las situaciones surreales, los diferentes grupos de personas que se van formando (incluidas las llamadas “tribus urbanas”), las dinámicas sociales y todo el arte urbano que se manifiesta. Soy citadino. El gran problema es que detrás de esa gran masa de concreto nacen la mayoría de los problemas que nos afectan y hacen peligrar a la sociedad misma, el ambiente artificial donde proliferan enfermedades psicológicas, contaminación ambiental, desigualdad y exclusión social entre muchas otras cosas. La ciudad te puede dar mucho pero también es hostil.
Desde caminar en las mañanas cuando la gente está saliendo para llevar a cabo sus ocupaciones hasta conocer gente en un bar a las 5 am son situaciones que disfruto en demasía. La ciudad nocturna, la ciudad diurna, la ciudad matutina. Los cafés, teatros, bares, parques, avenidas, callejones. El salir a interactuar, a conocer gente o solo a pasar el rato caminando. Todo es maravilloso, pensando en los avances tecnológicos, en la historia, en los cambios que voy observando. La ciudad es algo que no podré dejar, aunque entre mis metas de vida está la creación de un campo de permacultura no puedo dejar de vivir la ciudad
Por otra parte en las ciudades es donde se fraguan todos los planes de organización social que tanto nos han costado, en las ciudades es donde se fortifican los “dueños” del capital y desde donde nos dicen como vivir. En la ciudad el ambiente es tan frio que puedes caminar sin que te importe el anciano que tiene que vender lotería para sobrevivir o los niños que malabarean en los cruceros para comer. La ciudad te orilla a sobrevivir sin fijarte en los demás, te adoctrina e insensibiliza. La ciudad consume al campo, con sus necesidades (ya sean básicas o artificiales) va explotando poco a poco los recursos naturales. La ciudad de corrompe, te aleja de “la armonía de la naturaleza” (o como quieras llamarle a ese “equilibrio evolutivo”) y te convierte en un ser artificial con necesidades artificiales y pensamientos implantados.
Reflexiones acerca de la ciudad y la urbanidad es algo de lo que me gustaría hacer un libro entero y ya me estoy tardando). Desde su formación en los asentamientos costeros hace 10 mil años hasta los monstruos urbanos actuales. Estudiar, como Kropotkin las ciudades de la Baja Edad Media con su autonomía. Y ya que estamos en la historia, hoy se cumplen 4 años desde que la ciudad que marcó un antes y un después en mi vida desapareciera bajo las armas de la PFP : La Comuna de Oaxaca. La ciudad tomada por el pueblo es la mejor ciudad.
Actualmente, la gran masividad de población hace que las combinaciones en la intersubjetividad sean cada vez más interesantes creando grupos de personas muy peculiares. La búsqueda de la identidad, la supervivencia y la aceptación crean cofradías tan particulares que solo se pueden dar en una ciudad con sus múltiples dinámicas. Nunca podrás vivir ni conocer una ciudad por completo puesto que hay tantos grupos y cada uno con su propia visión, aunque todos en una misma ciudad compartan el mismo “utillaje mental” cada quién posee diferentes niveles del mismo.
En fin, nos tocó vivir el reinado de las ciudades. Nos tocó intentar componerlas si queremos que siga siendo viable este modo de vida en la sociedad.
Nos deseo suerte.
Yo nací en una ciudad capital y prácticamente toda mi vida (excepto 2 años en un municipio de Tabasco llamado Paraiso) he vivido en ciudades. La apreciación que tengo con ellas actualmente es de amor/odio, recuerdo muy bien en una ocasión, durante el tiempo que viví en Paraíso Tabasco, en la que llevaba algunas semanas de no salir del municipio y en la primera oportunidad que tuve de salir a Veracruz. Estando en un cruce de avenidas me puse a reflexionar acerca de las ciudades y lloré al ver camiones, gente y posmodernidad. No puedo evitar sentirme así en la ciudad, me encanta la gran diversidad, los momentos únicos, las situaciones surreales, los diferentes grupos de personas que se van formando (incluidas las llamadas “tribus urbanas”), las dinámicas sociales y todo el arte urbano que se manifiesta. Soy citadino. El gran problema es que detrás de esa gran masa de concreto nacen la mayoría de los problemas que nos afectan y hacen peligrar a la sociedad misma, el ambiente artificial donde proliferan enfermedades psicológicas, contaminación ambiental, desigualdad y exclusión social entre muchas otras cosas. La ciudad te puede dar mucho pero también es hostil.
Desde caminar en las mañanas cuando la gente está saliendo para llevar a cabo sus ocupaciones hasta conocer gente en un bar a las 5 am son situaciones que disfruto en demasía. La ciudad nocturna, la ciudad diurna, la ciudad matutina. Los cafés, teatros, bares, parques, avenidas, callejones. El salir a interactuar, a conocer gente o solo a pasar el rato caminando. Todo es maravilloso, pensando en los avances tecnológicos, en la historia, en los cambios que voy observando. La ciudad es algo que no podré dejar, aunque entre mis metas de vida está la creación de un campo de permacultura no puedo dejar de vivir la ciudad
Por otra parte en las ciudades es donde se fraguan todos los planes de organización social que tanto nos han costado, en las ciudades es donde se fortifican los “dueños” del capital y desde donde nos dicen como vivir. En la ciudad el ambiente es tan frio que puedes caminar sin que te importe el anciano que tiene que vender lotería para sobrevivir o los niños que malabarean en los cruceros para comer. La ciudad te orilla a sobrevivir sin fijarte en los demás, te adoctrina e insensibiliza. La ciudad consume al campo, con sus necesidades (ya sean básicas o artificiales) va explotando poco a poco los recursos naturales. La ciudad de corrompe, te aleja de “la armonía de la naturaleza” (o como quieras llamarle a ese “equilibrio evolutivo”) y te convierte en un ser artificial con necesidades artificiales y pensamientos implantados.
Reflexiones acerca de la ciudad y la urbanidad es algo de lo que me gustaría hacer un libro entero y ya me estoy tardando). Desde su formación en los asentamientos costeros hace 10 mil años hasta los monstruos urbanos actuales. Estudiar, como Kropotkin las ciudades de la Baja Edad Media con su autonomía. Y ya que estamos en la historia, hoy se cumplen 4 años desde que la ciudad que marcó un antes y un después en mi vida desapareciera bajo las armas de la PFP : La Comuna de Oaxaca. La ciudad tomada por el pueblo es la mejor ciudad.
Actualmente, la gran masividad de población hace que las combinaciones en la intersubjetividad sean cada vez más interesantes creando grupos de personas muy peculiares. La búsqueda de la identidad, la supervivencia y la aceptación crean cofradías tan particulares que solo se pueden dar en una ciudad con sus múltiples dinámicas. Nunca podrás vivir ni conocer una ciudad por completo puesto que hay tantos grupos y cada uno con su propia visión, aunque todos en una misma ciudad compartan el mismo “utillaje mental” cada quién posee diferentes niveles del mismo.
En fin, nos tocó vivir el reinado de las ciudades. Nos tocó intentar componerlas si queremos que siga siendo viable este modo de vida en la sociedad.
Nos deseo suerte.
Debates, abogados y ejercicios
El escribir mas seguido en este espacio me ayuda, puedo aterrizar un poco mejor varias las muchas reflexiones que tengo durante mis experiencias en el acontecer diario. He aquí algunas de ellas.
Ayer en la noche llegaron a mi casa los miembros del colectivo al que pertenezco y se pusieron a ver la “pelea” (que más bien fue madriza) de box (mientras yo jugaba plantas vs zombies, juar), al finalizar se quedó la Televisión prendida y comenzó un programa llamado “ciudad de ideas” donde se discutió la pregunta “¿Tiene el universo un propósito?” con la participación de nada menos que Richard Dawkins, Michael Shermer y Matt Ridley. El debate tuvo sus buenos momentos aunque los teístas se la pasaban hablando con muchas falacias, tratando de provocar emocionalmente al público a su favor y tratando de marear a la gente en general. La parte que mas me llevó a reflexionar fue la mención del “orden emergente” de Dawkins. “El orden no tiene porque venir de arriba hacia abajo, sino de abajo hacia arriba” me fue imposible no empatarlo con el “apoyo mutuo” de Kropotkin. Mas allá de la discusión entre si hubo o no un creador, me interesé mucho acerca de los paradigmas en el pensamiento a través de la historia humana. El estudiar los cambios en las ideas y sus implicaciones en el modo de vivir en la sociedad humana. “El pardigma de la complejidad” puede darle de lleno al sistema capitalista o al modo de ver la vida competitivamente y con egoísmo que muchas personas piensan como algo natural. Cuando vives un movimiento social grande puedes entender como es que el orden social no necesita de leyes, policias o gobierno para llevarse sino que se va creando un “orden emergente” donde interviene eficazmente el “apoyo mutuo” como proceso evolutivo de adaptación.
Y ya que mencioné a las personas que piensan conocer algo acerca de la “naturaleza humana”, el viernes salí un rato con el buen Echeve y conocí a una cofradía donde abundaban los teatreros y los abogados (Xalapa es una buena ciudad para encontrar este tipo de raras combinaciones) con los que me enfrasqué en un pequeño debate acerca de la justicia. Esto comenzó debido al relato acerca del robo de mi celular por policías el cual como tiene poco tiempo de suceder es un tema que saco a relucir mucho últimamente. Cuando estaba relatándolo me interrumpió una de los estudiantes de derecho (o no se si ya habrá salido) al hablar de como uno de los policía nos dijo que tomarle foto era agredirlo , me dijo que efectivamente esto estaba prohibido y que debía haberlo sabido. Casi casi decia “fue tu culpa por no saberte las leyes”. Yo repliqué cuestionando acerca de la racionalidad, usabilidad y legitimidad de esa ley y ella no salía de que “hay que conocer las leyes del lugar donde vives y si no te agradan vete de ahí”. Mas allá de lo estúpido que parece ese pensamiento me preocupa que en verdad sea ilegal tomar fotos a la policía. Investigando un poco he encontrado que aunque existe cierta disposición es algo controvertido constitucionalmente. Además claro, como clarifica Chomsky en alguno de sus trabajos, se puede apelar a tratados internacionales los cuales ayudan a “legalizar” acciones de resistencia. En ese momento de la discusión traté de cambiar el foco hacia la legalidad misma, use la frase “prefiero la justicia a la legalidad” y por alguna razón no me logré hacer entender bien dado que esta chica no podía separar las palabras, supongo que para ella “justicia” siempre tendía a remitirse a un tribunal. Cuando la chica se “cicló” con ese argumento acerca de la “responsabilidad del ciudadano con sus leyes” (¿porqué la banda se clava tanto en su papel y de una manera tan estereotipada?) huí de allí solo para encontrarme con otra argumentación cíclica, una teatrera sacó el típico argumento neoliberal (¡Hasta donde ha llegado el aparato ideológico del estado!) de que “la competencia y el hedonismo están en la naturaleza humana”. Mas allá de ¿Como podría ser tan específicos con los componentes de la “naturaleza humana”? Ese argumento es falaz, partiendo desde una perspectiva occidentalizada, sin perspectiva histórica ni conocimiento de otro tipo de sociedades. Que tristeza saber que hay muchas personas con ese pensamiento, tiendo a pensar que como justificación moral para su individualismo y egoísmo quieren culpar a “la naturaleza humana” (ese concepto tan abstracto) de su forma de ser. No se porqué crean eso (otra respuesta obvia es el adoctrinamiento del sistema) pero el hecho de mi existencia y el saber que hay muchos como yo (aunque no seamos mayoría) rebate completamente ese cuento del egoísmo en la “naturaleza humana”.
Durante este siglo se han estado cambiando varios paradigmas en el movimiento social, poco a poco el anarquismo va influenciando más y se busca menos la toma del poder. Mientras va adentrándose en el pensamiento la idea del “orden emergente” y la posibilidad (y efectividad) de un orden creado a partir del desorden o de diferentes órdenes previos se irá moldeando una nueva estructuración social. Por eso el aumento en las luchas por la autodeterminación, la sustentabilidad, la autonomía. Ya no se quiere tener el poder sino pasar de el. Ya no se busca cambiar el orden social de arriba hacia abajo sino de abajo hacia arriba. Esto lo ahondaré mas a fondo en “Conciencia, autonomía y solidaridad”.
Para finalizar este texto quiero mencionar que este último ejercicio de "textos personalizados" no ha resultado tan fructífero. Pocos me han pedido post personalizados, solo tengo 2 pedidos y un texto atrasado (sobre la ciudad que le debo a kazu). Me gustaría que haya una mayor participación. Me gustaría ver mayor interacción entre este blog y sus lectores. La retroalimentación es muy importante para mi. Así ¿Que esperas? Pide tu post personalizado. Aquí pongo unos ejemplos de los que hice anteriormente : El miedo, El tiempo, Los detalles, Los sueños, El movimiento zeitgeist.
Nos deseo suerte.
Ayer en la noche llegaron a mi casa los miembros del colectivo al que pertenezco y se pusieron a ver la “pelea” (que más bien fue madriza) de box (mientras yo jugaba plantas vs zombies, juar), al finalizar se quedó la Televisión prendida y comenzó un programa llamado “ciudad de ideas” donde se discutió la pregunta “¿Tiene el universo un propósito?” con la participación de nada menos que Richard Dawkins, Michael Shermer y Matt Ridley. El debate tuvo sus buenos momentos aunque los teístas se la pasaban hablando con muchas falacias, tratando de provocar emocionalmente al público a su favor y tratando de marear a la gente en general. La parte que mas me llevó a reflexionar fue la mención del “orden emergente” de Dawkins. “El orden no tiene porque venir de arriba hacia abajo, sino de abajo hacia arriba” me fue imposible no empatarlo con el “apoyo mutuo” de Kropotkin. Mas allá de la discusión entre si hubo o no un creador, me interesé mucho acerca de los paradigmas en el pensamiento a través de la historia humana. El estudiar los cambios en las ideas y sus implicaciones en el modo de vivir en la sociedad humana. “El pardigma de la complejidad” puede darle de lleno al sistema capitalista o al modo de ver la vida competitivamente y con egoísmo que muchas personas piensan como algo natural. Cuando vives un movimiento social grande puedes entender como es que el orden social no necesita de leyes, policias o gobierno para llevarse sino que se va creando un “orden emergente” donde interviene eficazmente el “apoyo mutuo” como proceso evolutivo de adaptación.
Y ya que mencioné a las personas que piensan conocer algo acerca de la “naturaleza humana”, el viernes salí un rato con el buen Echeve y conocí a una cofradía donde abundaban los teatreros y los abogados (Xalapa es una buena ciudad para encontrar este tipo de raras combinaciones) con los que me enfrasqué en un pequeño debate acerca de la justicia. Esto comenzó debido al relato acerca del robo de mi celular por policías el cual como tiene poco tiempo de suceder es un tema que saco a relucir mucho últimamente. Cuando estaba relatándolo me interrumpió una de los estudiantes de derecho (o no se si ya habrá salido) al hablar de como uno de los policía nos dijo que tomarle foto era agredirlo , me dijo que efectivamente esto estaba prohibido y que debía haberlo sabido. Casi casi decia “fue tu culpa por no saberte las leyes”. Yo repliqué cuestionando acerca de la racionalidad, usabilidad y legitimidad de esa ley y ella no salía de que “hay que conocer las leyes del lugar donde vives y si no te agradan vete de ahí”. Mas allá de lo estúpido que parece ese pensamiento me preocupa que en verdad sea ilegal tomar fotos a la policía. Investigando un poco he encontrado que aunque existe cierta disposición es algo controvertido constitucionalmente. Además claro, como clarifica Chomsky en alguno de sus trabajos, se puede apelar a tratados internacionales los cuales ayudan a “legalizar” acciones de resistencia. En ese momento de la discusión traté de cambiar el foco hacia la legalidad misma, use la frase “prefiero la justicia a la legalidad” y por alguna razón no me logré hacer entender bien dado que esta chica no podía separar las palabras, supongo que para ella “justicia” siempre tendía a remitirse a un tribunal. Cuando la chica se “cicló” con ese argumento acerca de la “responsabilidad del ciudadano con sus leyes” (¿porqué la banda se clava tanto en su papel y de una manera tan estereotipada?) huí de allí solo para encontrarme con otra argumentación cíclica, una teatrera sacó el típico argumento neoliberal (¡Hasta donde ha llegado el aparato ideológico del estado!) de que “la competencia y el hedonismo están en la naturaleza humana”. Mas allá de ¿Como podría ser tan específicos con los componentes de la “naturaleza humana”? Ese argumento es falaz, partiendo desde una perspectiva occidentalizada, sin perspectiva histórica ni conocimiento de otro tipo de sociedades. Que tristeza saber que hay muchas personas con ese pensamiento, tiendo a pensar que como justificación moral para su individualismo y egoísmo quieren culpar a “la naturaleza humana” (ese concepto tan abstracto) de su forma de ser. No se porqué crean eso (otra respuesta obvia es el adoctrinamiento del sistema) pero el hecho de mi existencia y el saber que hay muchos como yo (aunque no seamos mayoría) rebate completamente ese cuento del egoísmo en la “naturaleza humana”.
Durante este siglo se han estado cambiando varios paradigmas en el movimiento social, poco a poco el anarquismo va influenciando más y se busca menos la toma del poder. Mientras va adentrándose en el pensamiento la idea del “orden emergente” y la posibilidad (y efectividad) de un orden creado a partir del desorden o de diferentes órdenes previos se irá moldeando una nueva estructuración social. Por eso el aumento en las luchas por la autodeterminación, la sustentabilidad, la autonomía. Ya no se quiere tener el poder sino pasar de el. Ya no se busca cambiar el orden social de arriba hacia abajo sino de abajo hacia arriba. Esto lo ahondaré mas a fondo en “Conciencia, autonomía y solidaridad”.
Para finalizar este texto quiero mencionar que este último ejercicio de "textos personalizados" no ha resultado tan fructífero. Pocos me han pedido post personalizados, solo tengo 2 pedidos y un texto atrasado (sobre la ciudad que le debo a kazu). Me gustaría que haya una mayor participación. Me gustaría ver mayor interacción entre este blog y sus lectores. La retroalimentación es muy importante para mi. Así ¿Que esperas? Pide tu post personalizado. Aquí pongo unos ejemplos de los que hice anteriormente : El miedo, El tiempo, Los detalles, Los sueños, El movimiento zeitgeist.
Nos deseo suerte.
Xalapa, xalapeños y textos con dedicatoria
Soy xalapeño de nacimiento pero he vivido poco tiempo en esta ciudad, desde temprana edad me fui a vivir al puerto jarocho para luego ir desfilando a otras ciudades. Hace 2 años que regresé a vivir para acá y quedé enamorado del lugar donde nací.
Estando fuera de Xalapa me di cuenta que existe un pensamiento generalizado acerca de que los xalapeños son mamones y/o creídos, un prejuicio que en cierto modo compartía. Después de estar viviendo acá un tiempo he reflexionado mucho acerca de esto y una situación que tuve en el DF al charlar con una compañera de facultad me hizo querer escribir este texto.
Lo que me sucedió fue lo siguiente: Estaba en una de las fiestas que se organizaron para el ENEH y se me acercó esta compañera a charlar conmigo puesto que me vio solo, después de intercambiar unas pocas palabras traté de dirigir la plática hacia su tesis y siendo esta acerca de la muerte comencé a reflexionar acerca de esta en base a ciertas hipótesis que había leído acerca de los ritos de la muerte como comienzo de la religión, después de un pequeño monólogo de mi parte (algo que acostumbro estando con algunas copas encima) mi compañera me hizo el comentario acerca de la “mamonez” de los xalapeños y me hizo recordar este estigma que acompaña a los xalapeños pero ahora hacía mi persona.
¿Realmente los xalapeños son así? ¿Me he convertido en un típico xalapeño? Entre las reflexiones y charlar que he tenido acerca de ello he llegado a algunas conclusiones que tal vez sean justificaciones, tal vez sean un poco verdad. Primero tendría que hablar de Xalapa, desde que regresé a vivir en esta ciudad (y a vivir esta ciudad) me he dado cuenta que es un lugar especial. Es una ciudad donde muchos llegan a aprender, y no solo hablo de la universidad o escuela formal, sino que la ciudad con su gran diversidad y cultura es una especie de ciudad-escuela. La gran diversidad de estudiantes, intelectuales, actividades culturales, “tribus urbanas” y espacios de convivencia han creado una atmósfera rica en enseñanzas que está abierta para cualquier persona que quiera tomarlas.
En este contexto las personas que viven dentro de esta comunidad tienen una cultura mayor al promedio en el país, el lenguaje y los signos que se utilizan para la comunicación y las áreas de discusión en general son más complejas que en la mayoría de las ciudades del país. Esa es una de las motivaciones por las que los xalapeños podemos parecer “mamones”, nuestra forma de comunicarnos y los discursos que manejamos tienen una complejidad mayor a los de otras partes. Y con esto no digo que en no exista cultura en otros lugares, solo que en Xalapa es masiva.
Una forma de comprender esto es el concepto de “under” y su significado en esta ciudad. En Xalapa lo “under” deja de tener el sentido que tiene en otros lugares debido a que las actividades o gustos que se manejan como “under” en otras ciudades (el rock, lo dark, lo punk, lo artístico y muchos otros símbolos de individualidad) en esta ciudad es “mainstream”. Aquí no tienes que preocuparte por encontrar los lugares donde se juntan o se realizan actividades de gustos particulares como los mencionados sino que es algo que el xalapeño tiene cotidianamente. Xalapa es un lugar mágico.
Empiezo a pensar que no soy muy objetivo que digamos, pero ¿Quién lo es? Pasando a otro tema, voy a volver a hacer este ejercicio de escritura donde TU me vas a decir acerca de que escribir. Ya tengo el primer “pedido” y es un texto acerca de “Los placeres. Todo lo que provoca placer, cómo los procesos para llegar a él y la fugacidad del tiempo”, con dedicatoria a Rosuka ¿Quieres que te dedique un texto con reflexiones acerca de la temática que elijas? Pues solo es cosa de ponerlo en un mensaje y con todo gusto te complaceré. Comienza la segunda campaña de “Me gusta escribir y quiero hacerlo para ti”
Nos deseo suerte.
Estando fuera de Xalapa me di cuenta que existe un pensamiento generalizado acerca de que los xalapeños son mamones y/o creídos, un prejuicio que en cierto modo compartía. Después de estar viviendo acá un tiempo he reflexionado mucho acerca de esto y una situación que tuve en el DF al charlar con una compañera de facultad me hizo querer escribir este texto.
Lo que me sucedió fue lo siguiente: Estaba en una de las fiestas que se organizaron para el ENEH y se me acercó esta compañera a charlar conmigo puesto que me vio solo, después de intercambiar unas pocas palabras traté de dirigir la plática hacia su tesis y siendo esta acerca de la muerte comencé a reflexionar acerca de esta en base a ciertas hipótesis que había leído acerca de los ritos de la muerte como comienzo de la religión, después de un pequeño monólogo de mi parte (algo que acostumbro estando con algunas copas encima) mi compañera me hizo el comentario acerca de la “mamonez” de los xalapeños y me hizo recordar este estigma que acompaña a los xalapeños pero ahora hacía mi persona.
¿Realmente los xalapeños son así? ¿Me he convertido en un típico xalapeño? Entre las reflexiones y charlar que he tenido acerca de ello he llegado a algunas conclusiones que tal vez sean justificaciones, tal vez sean un poco verdad. Primero tendría que hablar de Xalapa, desde que regresé a vivir en esta ciudad (y a vivir esta ciudad) me he dado cuenta que es un lugar especial. Es una ciudad donde muchos llegan a aprender, y no solo hablo de la universidad o escuela formal, sino que la ciudad con su gran diversidad y cultura es una especie de ciudad-escuela. La gran diversidad de estudiantes, intelectuales, actividades culturales, “tribus urbanas” y espacios de convivencia han creado una atmósfera rica en enseñanzas que está abierta para cualquier persona que quiera tomarlas.
En este contexto las personas que viven dentro de esta comunidad tienen una cultura mayor al promedio en el país, el lenguaje y los signos que se utilizan para la comunicación y las áreas de discusión en general son más complejas que en la mayoría de las ciudades del país. Esa es una de las motivaciones por las que los xalapeños podemos parecer “mamones”, nuestra forma de comunicarnos y los discursos que manejamos tienen una complejidad mayor a los de otras partes. Y con esto no digo que en no exista cultura en otros lugares, solo que en Xalapa es masiva.
Una forma de comprender esto es el concepto de “under” y su significado en esta ciudad. En Xalapa lo “under” deja de tener el sentido que tiene en otros lugares debido a que las actividades o gustos que se manejan como “under” en otras ciudades (el rock, lo dark, lo punk, lo artístico y muchos otros símbolos de individualidad) en esta ciudad es “mainstream”. Aquí no tienes que preocuparte por encontrar los lugares donde se juntan o se realizan actividades de gustos particulares como los mencionados sino que es algo que el xalapeño tiene cotidianamente. Xalapa es un lugar mágico.
Empiezo a pensar que no soy muy objetivo que digamos, pero ¿Quién lo es? Pasando a otro tema, voy a volver a hacer este ejercicio de escritura donde TU me vas a decir acerca de que escribir. Ya tengo el primer “pedido” y es un texto acerca de “Los placeres. Todo lo que provoca placer, cómo los procesos para llegar a él y la fugacidad del tiempo”, con dedicatoria a Rosuka ¿Quieres que te dedique un texto con reflexiones acerca de la temática que elijas? Pues solo es cosa de ponerlo en un mensaje y con todo gusto te complaceré. Comienza la segunda campaña de “Me gusta escribir y quiero hacerlo para ti”
Nos deseo suerte.






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